Una madre en Limón comparte su dolor tras la trágica muerte de su hija adolescente en un tiroteo. “Me quitaron a mi bebé”, expresa Yiliana Bonilla, quien detalla los eventos de esa noche y pide ayuda para los gastos fúnebres.
La comunidad de Limón se encuentra conmocionada tras la trágica muerte de Yenedith Bastos, una adolescente que perdió la vida en un tiroteo ocurrido la noche de ayer en Barrio Limoncito. Su madre, Yiliana Bonilla, compartió su dolor y los detalles del suceso en una conversación con el medio CRHoy.com.
Una noche de terror
La tragedia ocurrió mientras Yiliana y sus dos hijas disfrutaban de un tranquilo juego de mesa en el corredor de su casa. Yiliana relata:
“Anoche estábamos en el corredor, como siempre, ahí estábamos jugando Uno y en eso se acercaron dos muchachos y me preguntaron que si les compraba algo que andaban vendiendo. Yo les dije que no, pero se veían raros”.
A pesar de sus sospechas y de intentar ponerse a salvo, la tragedia fue inevitable. “Como a 75 metros dieron la vuelta, entonces yo le dije a mis hijas que nos fuéramos para adentro porque sentía que algo iba a pasar. Nos levantamos y corrimos, nos agachamos, yo corrí junto con mis dos hijas. Ellas iban corriendo a la par mía, pero de pronto ella (Yenedith) se quedó de pie, paró de correr, y fue cuando la vi que comenzó a botar sangre por la boca”, recuerda Yiliana entre lágrimas.
Una vida truncada
Yenedith, descrita por su madre como una joven muy inteligente y aplicada en sus estudios, se convirtió en una víctima colateral de la violencia que afecta a la comunidad.
“Estábamos tranquilos en familia, compartiendo, pero en eso el muchacho corrió para adentro y otro para dispararle. Estábamos ahí, sanamente, y me quitaron a mi bebé”, expresó Yiliana con profundo dolor a crhoy.
Apoyo a la familia
La familia de Yenedith está ahora enfrentando la difícil tarea de organizar los gastos fúnebres. Para ello, han habilitado el número 6022-6050 para recibir cualquier tipo de ayuda a través de Sinpe Móvil.
“La verdad no contábamos con esto, es algo que se nos sale de las manos. La plata que estamos solicitando es para pagar lo que es el nicho y para el ataúd”, comentó Yiliana.
Este desgarrador suceso ha dejado una marca imborrable en la comunidad de Limón y resalta la urgencia de tomar medidas para prevenir actos de violencia que acaben con vidas inocentes.




