San Mateo de Alajuela arrancó el 2025 con un suceso que dejó a todos con el corazón apachurrado. Un bebé de apenas 10 meses terminó en el hospital tras ser quemado por pólvora lanzada desde la casa de un vecino durante las celebraciones de Año Nuevo.
Así pasó el susto
La familia del pequeño estaba tranquila en su casa disfrutando del último día del año cuando, de repente, el bombazo ocurrió. El bebé estaba en el corredor, en brazos de su mamá, cuando un dispositivo de pólvora –aparentemente lanzado desde una propiedad vecina– cayó sobre el menor.
El incidente le dejó quemaduras en el dorso derecho, afectando un 6% de su cuerpo. Aunque las heridas no cubren una gran extensión, los doctores del Hospital Nacional de Niños (HNN) advierten que las lesiones podrían traerle complicaciones serias y hasta discapacidades permanentes.
Primero, lo trasladaron al hospital de Puntarenas, pero luego fue llevado al HNN, donde recibe atención especializada.
¡Cuidado con la pólvora!
Desde el HNN hicieron un llamado fuerte y claro: la pólvora no es un juguete y menos debe ser manipulada cerca de los niños. Este tipo de desgracias son totalmente evitables si se actúa con responsabilidad.
“La pólvora es peligrosa en cualquier escenario, pero cuando hay niños, el riesgo se multiplica. No podemos permitir que estas cosas sigan pasando”, dijeron desde el hospital.
¿Y ahora qué?
Por mientras, el pequeño guerrero sigue en recuperación, y su familia pide oraciones para que no queden secuelas graves.
El caso ha dejado a los vecinos de San Mateo preocupados y reflexionando sobre el uso de pólvora durante las fiestas. Algunos piden mayor control y regulación, mientras otros llaman a la conciencia de todos para evitar que otra familia pase por una situación como esta.




