Violento ataque dejó a comunicador con golpes en el rostro
El periodista Andrés Ramírez, de Noticias Repretel, fue víctima de una brutal agresión en el estacionamiento de un restaurante en Belén, Heredia, cerca del PICNIC, tras un altercado con un conductor que casi provoca un accidente.
Golpes sin mediar palabra
Según relató el propio Ramírez, el incidente ocurrió cuando él y su esposa, la también periodista Daniela Alvarado, estaban con unos amigos en un local de comida rápida. En ese momento, un conductor realizó una maniobra peligrosa, poniendo en riesgo a su vehículo y a una de sus amigas.

Al hacerle un llamado de atención, el sujeto descendió del auto y comenzó a golpearlo sin previo aviso.
“Solo le pedí que tuviera más precaución, pero su reacción fue bajarse del carro y empezar a golpearme sin mediar palabra. No estaba en sus cinco sentidos”, declaró el periodista.
Un ataque sin control
Ramírez afirmó que, para evitar que la agresión escalara, optó por no responder a los golpes, aunque esto pareció enfurecer aún más al atacante.
“Me limité a protegerme y no seguirle el pleito, pero eso pareció enfurecerlo más. Lamentablemente, hay personas en las calles que no tienen control sobre sus emociones”, agregó.
El agresor iba acompañado de su pareja y dos jóvenes, quienes intentaron calmarlo. Sin embargo, pese a su comportamiento violento, él mismo tomó el volante para abandonar el lugar.
Su esposa logró grabar la agresión en video, aunque hasta el momento no se ha revelado si existen más pruebas del ataque.
No presentó denuncia, pero advierte sobre la violencia en las calles
Pese a los golpes recibidos, Ramírez decidió no presentar una denuncia formal ante las autoridades. En su lugar, optó por hacer pública su experiencia con la intención de generar conciencia sobre los peligros de confrontar a personas agresivas.
“Muchos andan manejando con un temperamento incontrolable, y un simple reclamo los hace explotar. Es mejor evitar confrontaciones con este tipo de personas”, enfatizó.
El hecho ocurrió luego de que la pareja asistiera al festival Picnic, donde, al parecer, también se encontraban los agresores. Para ellos, esta salida tenía un significado especial, ya que acababan de convertirse en padres hace tres meses. Sin embargo, la agresión empañó lo que debía ser una noche de esparcimiento.


