Carlos Eduardo Echandi Sobrado, hijo de la reconocida chef costarricense Tía Florita, falleció la madrugada del domingo 11 de mayo a los 69 años, dejando un profundo vacío en su familia y en quienes lo conocieron.
Una vida discreta, pero llena de amor
A pesar de provenir de una familia con amplia presencia en los medios costarricenses, Carlos Echandi siempre prefirió mantenerse alejado del foco público. Su vida estuvo enfocada en su familia, su carrera profesional y su fe. Lamentablemente, una insuficiencia renal lo mantuvo hospitalizado en los últimos días y fue esa misma condición la que finalmente apagó su vida.

Durante su hospitalización, sus familiares solicitaron oraciones y apoyo, en especial su esposa, la chef y ex Miss Costa Rica Viviana Muñoz, con quien Carlos compartió 34 años de matrimonio.
Un matrimonio ejemplar y dos hijas que lo adoraban
Carlos y Viviana formaron una familia muy querida. Fruto de su unión nacieron dos hijas, Daniela (31 años) y Bárbara (26 años), quienes lo recuerdan como un padre amoroso, protector y presente.
Viviana compartió un sentido mensaje en redes sociales tras la muerte de su esposo:
“Hace 34 años Dios nos unió y nos regaló una familia bendecida. Hoy te devuelvo a Dios y le doy gracias infinitas por tu vida, Carlos Echandi Sobrado”.
Sus hijas también expresaron su dolor con emotivas palabras. Daniela escribió:
“Así te recordaré siempre, papi, como un hombre fuerte, que dio todo y más por sus hijas”.
Y Bárbara, desde el corazón, publicó:
“Los papás nos enseñan a vivir tantos momentos, menos este… te quiero, papi”.
Apoyo a Tía Florita en este difícil momento
Carlos era el hijo de la querida Tía Florita, pionera de la cocina televisiva en Costa Rica. A sus 98 años, Flora Sobrado enfrenta ahora la pérdida más difícil: la de su propio hijo.
El fallecimiento de Carlos ha generado una ola de muestras de cariño y solidaridad hacia la familia Echandi Sobrado, especialmente hacia la emblemática Tía Florita, a quien muchos costarricenses consideran parte de su familia por la cercanía con la que compartió sus recetas y consejos en televisión.
Un adiós que toca el corazón del país
La noticia ha conmocionado a muchas personas que recuerdan con cariño a Carlos y su familia. Aunque llevó una vida privada, sus valores, su entrega a la familia y su profundo amor por sus seres queridos lo convirtieron en una figura respetada.
Costa Rica despide hoy a un hombre discreto, pero grande en amor y entrega. Su legado vivirá en las memorias de su familia y en el cariño de quienes los han acompañado en este difícil momento.

