La polémica sigue creciendo: a los despidos se suma una denuncia ante PRODHAB, que podría dejar a Álvaro Sánchez y Christian Montero con una deuda millonaria.
Lo que parecía un simple malentendido en redes sociales se transformó en un lío legal de proporciones gigantescas. El presidente Rodrigo Chaves no se quedó de brazos cruzados y decidió actuar con todo el peso de la ley. Ahora, los comunicadores Álvaro Sánchez y Christian Montero, quienes hasta hace poco eran figuras de Telenoticias en Teletica, podrían enfrentar una multa millonaria.
Todo se originó cuando ambos periodistas publicaron en sus redes sociales un documento judicial que, sin darse cuenta o por descuido, incluía el número de teléfono personal del presidente. Este acto fue considerado por Chaves como una violación grave a la privacidad y al derecho de protección de datos.

💰 ¿Cuánto podrían pagar?
La denuncia fue presentada ante la Agencia de Protección de Datos de los Habitantes (PRODHAB), con base en la Ley 8968. Según esta normativa, las sanciones por divulgar información personal sin autorización pueden oscilar entre 15 y 30 salarios base del cargo de auxiliar judicial 1, lo que equivale a una suma de entre ₡6.9 millones y ₡13.8 millones por persona. ¡Un golpe económico enorme para cualquiera!
🔥 La polémica no termina aquí
El despido de ambos periodistas ya había causado revuelo en medios y redes, con debates sobre los límites de la libertad de expresión y la responsabilidad profesional. Ahora, con esta denuncia, el caso sube de tono y deja claro que la filtración de datos personales no será tolerada.
Desde diversos sectores, se alzan voces advirtiendo que esta situación podría marcar un precedente delicado para el ejercicio del periodismo, sobre todo en lo que respecta a temas sensibles que involucran a figuras públicas. ¿Estamos ante un intento de blindar la privacidad o un movimiento para amedrentar a la prensa?
🕵️ ¿Y ahora qué sigue?
La decisión final está en manos de PRODHAB, que tendrá que determinar si la denuncia amerita un procedimiento sancionatorio y, eventualmente, imponer la multa solicitada. Por lo pronto, tanto Álvaro como Christian enfrentan una situación complicada, y el gremio periodístico observa de cerca cada movimiento.
Este caso apenas comienza y promete traer más capítulos. Mientras tanto, la pregunta queda en el aire: ¿se trata de un castigo justo o de una advertencia para todos los periodistas del país?




