Tensión máxima entre EE. UU., Irán e Israel: Trump pide evacuar Teherán y moviliza bombarderos hacia la región.
Estados Unidos ha intensificado su presencia militar en el Medio Oriente con un despliegue masivo de aeronaves de combate, aviones cisterna y bombarderos estratégicos, en lo que parece ser una antesala de una intervención directa contra Irán. Este nuevo movimiento militar ocurre en medio de una creciente tensión entre Irán e Israel.
El expresidente Donald Trump abandonó anticipadamente la cumbre del G7 en Canadá y lanzó una advertencia contundente:
“Todo el mundo debería evacuar inmediatamente Teherán”.
Además, reafirmó su postura intransigente:
“Irán no puede tener un arma nuclear”.
Refuerzos aéreos sin precedentes cruzan el Mediterráneo
Durante este martes, radares civiles y militares registraron el paso de múltiples aviones cisterna KC-135 Stratotanker, además de cazas F-15E, F-16 y F-35 que salieron desde bases como RAF Lakenheath (Reino Unido), Spangdahlem (Alemania) y Aviano (Italia), rumbo al este del mar Mediterráneo.
También se ha reportado movimiento de bombarderos desde Morón y Rota (España). La ministra de Defensa española, Margarita Robles, confirmó estos desplazamientos, asegurando que se realizan bajo los acuerdos vigentes con Washington.
Los blancos serían instalaciones nucleares iraníes
Según fuentes de inteligencia israelíes y estadounidenses, los objetivos potenciales incluirían infraestructura militar, centros de misiles y plantas nucleares subterráneas como la de Fordo, en Irán.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, respaldó la alerta emitida por Trump y pidió a los civiles evacuar Teherán de inmediato. A su vez, el primer ministro Benjamín Netanyahu fue aún más tajante al afirmar que la eliminación del líder supremo iraní, Ali Jameneí, sería “una solución al conflicto”.
Trump no desestimó esa opción:
“No buscamos un alto al fuego, buscamos un final real”.
Europa prende las alarmas: “Una guerra regional sería catastrófica”
Desde Bruselas, la jefa de política exterior de la Unión Europea, Kaja Kallas, advirtió:
“Si Estados Unidos se involucra directamente, arrastrará a toda la región a un conflicto más amplio. Eso no beneficia a nadie”.
Mientras tanto, miles de civiles iraníes huyen de Teherán, provocando gigantescos atascos en las salidas de la capital y buscando refugio en regiones como el mar Caspio.
¿El inicio de una guerra directa?
Este nuevo movimiento militar, acompañado de una retórica beligerante desde Washington y Tel Aviv, pone al mundo entero en vilo. La posibilidad de un conflicto regional a gran escala es ahora más real que nunca.
Por ahora, la comunidad internacional observa con creciente preocupación, mientras la Casa Blanca descarta cualquier posibilidad de negociación.
