El exmagistrado Celso Gamboa solicitó su traslado del centro penitenciario donde se encuentra recluido, alegando un delicado estado de salud. Entre los padecimientos que afirma sufrir están varios tipos de cáncer y trastornos mentales.
El nombre de Celso Gamboa vuelve a estar en el centro de la polémica, esta vez no por una acusación penal, sino por una alarmante revelación sobre su estado de salud. El exmagistrado y exministro de Seguridad solicitó de forma oficial un traslado urgente desde la cárcel, argumentando una condición médica crítica que, según afirma, pone en riesgo su vida si continúa bajo las condiciones actuales de reclusión.
Los padecimientos que denuncia
Según información divulgada por el medio Trivisión, Gamboa asegura padecer:
- Cáncer de colon
- Cáncer de piel
- Ansiedad crónica
- Úlceras gástricas
- Depresión
- Gastritis aguda
- Trastornos de personalidad
El documento con esta solicitud ya habría sido presentado ante las autoridades judiciales, y se espera que en las próximas horas el Poder Judicial emita una postura oficial.
¿Realidad o estrategia?
La situación se da en medio de un proceso complejo: Gamboa enfrenta una solicitud de extradición por parte de Estados Unidos, donde se le vincula con redes de narcotráfico y lavado de dinero, en colaboración con Edwin Danney López Vega, alias “el Rey de Cahuita”. Ambos fueron detenidos por el OIJ a solicitud de la DEA.
Este nuevo giro en el caso plantea dudas:
¿Es real su delicado estado de salud o es parte de una estrategia para evitar ser extraditado?
Incluso la diputada Gloria Navas advirtió días atrás que la vida de Gamboa podría estar en peligro, pero no necesariamente por razones médicas, sino por lo que él “sabe” y podría revelar.
¿Qué sigue ahora?
El Poder Judicial deberá evaluar la solicitud, que podría implicar:
- Su traslado a un centro médico especializado dentro del sistema penitenciario.
- O incluso, su internamiento en un hospital penitenciario bajo custodia.
También se valorará si el Instituto Nacional de Criminología debe intervenir para verificar los diagnósticos médicos presentados y determinar si existe un riesgo real que justifique el cambio de centro.
Un caso cada vez más delicado
Gamboa no es un reo cualquiera. Su historial como figura judicial, política y mediática lo coloca en una posición delicada. Enfrenta enemigos poderosos, alianzas rotas y muchas verdades incómodas que podrían salir a la luz en medio de su proceso de extradición.
Su estado de salud, de ser verdadero, agregaría un componente humano a la historia. Pero si se trata de una maniobra para eludir la justicia, podría generar un efecto contrario y debilitar aún más su imagen pública.
“Todo esto se debe manejar con seriedad y con información médica confiable”, comentó una fuente cercana al caso.



