El Departamento del Tesoro señala que el exmagistrado costarricense habría entregado información clave a Alejandro Arias Monge, alias “Diablo”, uno de los fugitivos más buscados del país.
Un informe del Departamento del Tesoro de Estados Unidos desató un nuevo escándalo en Costa Rica al vincular directamente al exmagistrado Celso Gamboa con Alejandro Arias Monge, alias “Diablo”, considerado el criminal más peligroso y buscado del país.
De acuerdo con el documento, Diablo logró evadir múltiples capturas gracias a información filtrada por Gamboa, lo que habría permitido que sus operaciones de narcotráfico y violencia en Limón siguieran en aumento durante años.
Diablo: el fugitivo más buscado de Costa Rica
El reporte describe a Alejandro Arias como uno de los principales líderes del crimen organizado en Limón, con vínculos en narcotráfico, homicidios y robos violentos.
“Ha logrado evadir arrestos gracias a información filtrada por Gamboa. El Departamento de Estado ofrece una recompensa de hasta $500.000 por información que lleve a su captura”, señala textualmente el informe.
La recompensa internacional confirma la peligrosidad de Arias, quien ha extendido su poder en zonas estratégicas como el puerto de Moín, uno de los principales puntos de trasiego de cocaína hacia Estados Unidos y Europa.
Celso Gamboa en la lista negra
El señalamiento se conoce justo después de que Gamboa fuera incorporado a la lista negra de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), lo que implica sanciones económicas, congelamiento de bienes y prohibición de transacciones con empresas estadounidenses.
El informe incluso lo describe como “un narcotraficante de alto perfil”, con un rol directo en el envío de millones de dólares en cocaína desde Colombia, pasando por Costa Rica, hasta Estados Unidos y Europa.
Un pasado que pesa
El caso genera especial indignación porque Gamboa llegó a ocupar cargos de gran relevancia en el Estado costarricense: fue viceministro de la Presidencia, director de la DIS y comisionado antidrogas, además de magistrado de la Corte Suprema de Justicia.
Hoy, esas credenciales son vistas desde otro ángulo: como la posible puerta de entrada para que el crimen organizado recibiera protección e información privilegiada.
Lo que viene
La relación entre Gamboa y Diablo abre un nuevo capítulo en la presión internacional contra Costa Rica. Estados Unidos insiste en que el país se ha convertido en un corredor clave del narcotráfico regional, y exige medidas contundentes para frenar la violencia que golpea, sobre todo, a la provincia de Limón.
Mientras tanto, Diablo sigue prófugo, con una recompensa millonaria que refleja la magnitud del desafío que enfrenta la seguridad costarricense.




