Un descubrimiento histórico en Corea del Sur abre nuevas esperanzas en la lucha contra el cáncer: investigadores lograron detener el proceso tumoral y devolver células enfermas a un estado saludable.
El hallazgo que cambia el rumbo contra el cáncer
El 17 de agosto de 2025, un equipo del Instituto Avanzado de Ciencia y Tecnología de Corea (KAIST) anunció un avance que podría revolucionar la medicina: el desarrollo de un sistema capaz de revertir células cancerosas a un estado sano.
El mecanismo, bautizado como REVERT (Transición REVERse), funciona como un “interruptor molecular” que identifica el momento exacto en que una célula normal está a punto de transformarse en cancerosa. Si se interviene en esa fase crítica, es posible frenar el desarrollo tumoral y restaurar la función celular.
“El cáncer surge cuando las células cruzan un punto de no retorno. Hemos demostrado que, si capturamos ese instante de transición, es posible revertir el proceso”, explicó el profesor Kwang-Hyun Cho, autor principal del estudio.
Cómo funciona el sistema REVERT
Durante la tumorigénesis —el proceso en que aparecen los tumores—, las células se encuentran en un estado inestable, conviviendo entre normales y malignas.
Los científicos utilizaron un modelo de redes genéticas para detectar los cambios clave y localizar la enzima responsable de sostener el crecimiento tumoral.
En pruebas con organoides de cáncer de colon cultivados en laboratorio, el equipo comprobó que, al bloquear esa enzima, las células detuvieron su multiplicación y regresaron a un estado saludable.
Un paso hacia terapias menos agresivas
Este avance representa la primera demostración científica de que es posible revertir la tumorigénesis en su fase inicial. Aunque aún se encuentra en etapa experimental, la investigación abre la puerta a tratamientos contra el cáncer más precisos y menos invasivos que los actuales métodos de quimioterapia o radioterapia.
“Es un avance que revela con detalle, a nivel genético, los cambios detrás del origen del cáncer, algo que hasta ahora permanecía en gran medida como un misterio”, agregó Cho.
Próximos pasos
El reto ahora será trasladar la tecnología a ensayos clínicos en humanos y evaluar su efectividad en distintos tipos de tumores. Si los resultados se confirman, este descubrimiento podría marcar un antes y un después en la lucha mundial contra el cáncer.

