La Cámara Nacional de Radiodifusión confirmó que ninguna de sus emisoras participó en la subasta de frecuencias convocada por Sutel, alegando precios imposibles y violaciones legales que podrían dejar fuera del aire a más de medio centenar de radios.
Un terremoto en la radiodifusión costarricense
La Cámara Nacional de Radiodifusión (Canara) encendió todas las alarmas este lunes al confirmar que ninguna de sus 58 emisoras afiliadas participó en la subasta de frecuencias de radio y televisión convocada por el Micitt y ejecutada por la Sutel. La decisión deja en el aire una pregunta de alto impacto: ¿pueden más de 50 radios quedar fuera del espectro?
Según Andrés Quintana, presidente de la Comisión de Gobierno de Canara, el motivo es una mezcla explosiva: precios base exorbitantes, complejidades técnicas y dudas legales profundas sobre el proceso.
Precios fuera de alcance para la mayoría de emisoras
La subasta definida por Sutel representa el cambio regulatorio más grande en décadas: por primera vez, los concesionarios deben pagar para participar y pagar para operar.
Los precios base fijados por el regulador son considerados imposibles por el sector:
- $386.000 por una frecuencia FM nacional en modalidad IBOC (radio digital híbrida)
- $1,6 millones por una frecuencia nacional de televisión
A esto se suma que el concurso es de sobre cerrado con fase de puja, lo que obliga a competir con nuevos oferentes con alto músculo financiero.
Quintana fue tajante: “Para muchas emisoras pequeñas y medianas es inviable competir bajo estas reglas.”
Canara denuncia que la subasta es “ilegal e inmoral”
La organización sostiene que el proceso incluye frecuencias cuya prórroga ya había sido aprobada técnicamente por Sutel y estaba en trámite final en el Micitt. Según Canara, eso significa que la asignación ya tenía derechos adquiridos.
Quintana recordó además un punto clave: la radiodifusión de acceso libre no es un servicio de telecomunicaciones, según dictámenes de la Procuraduría General de la República. Por tanto, debe seguir regulada por la Ley de Radio, la cual establece prórroga automática mediante pago de derechos, no subasta.
Para él, incluir esas frecuencias es una violación directa:
“Es un daño de imposible reparación.”
Riesgo real: más de 50 radios podrían salir del aire
Si ninguna emisora afiliada a Canara participó, significa que todas las frecuencias subastadas podrían pasar a manos de nuevos operadores, dejando a emisoras tradicionales, regionales y comunitarias ante un panorama incierto.
Esto abriría un escenario sin precedentes en Costa Rica:
- Cambios masivos de operadores
- Pérdida de coberturas locales
- Desaparición de voces regionales históricas
- Centralización del espectro en grandes conglomerados económicos
Un proceso que cambiaría para siempre la estructura de la radio nacional
El conflicto entre Canara, el Micitt y la Sutel apenas comienza. El sector asegura que defenderá sus derechos ante las autoridades y, si es necesario, en sede judicial. La subasta ya avanza, pero el país podría enfrentar un vacío radial histórico si casi 60 emisoras quedan fuera del espectro por no poder pagar.
Puntos clave
- 58 emisoras afiliadas a Canara no participaron en la subasta.
- Precios base llegan a $386.000 para radio y $1,6 millones para TV.
- Canara afirma que el proceso es “ilegal e inmoral.”
- Podría darse un relevo masivo de operadores en la radio nacional.
- El sector advierte posible “daño irreparable” a la radiodifusión regional y comunitaria.
Cita textual destacada
“Estamos hablando de condiciones imposibles que dejan a todas las emisoras afiliadas fuera de la subasta.” — Andrés Quintana, Canara






