La aerolínea Volaris confirmó que suspenderá de forma indefinida 4 rutas desde y hacia Costa Rica a partir del próximo 12 de abril de 2026, una decisión que la empresa atribuye principalmente a los altos impuestos y tasas aeroportuarias que afectan la operación de vuelos de bajo costo en la región.
Según explicó la compañía, el entorno fiscal y los costos adicionales asociados a los vuelos hacen cada vez más difícil mantener un modelo de tarifas ultra económicas, lo que terminó influyendo directamente en la eliminación de las conexiones con Guatemala, Honduras, San Salvador y Miami.
Altos impuestos encarecen los boletos
El principal argumento de Volaris gira en torno a la carga impositiva aplicada a los pasajeros y a las aerolíneas. De acuerdo con la empresa, los impuestos de salida y tasas aeroportuarias pueden representar hasta un 57% del precio final que paga el usuario, lo que reduce la competitividad de las rutas.
La aerolínea insiste en que, aunque logró reducir significativamente sus tarifas base —pasando de montos cercanos a 528 dólares por vuelo redondo en años anteriores a aproximadamente 37 dólares por tramo en la actualidad—, el pasajero termina percibiendo el boleto como caro debido a los costos gubernamentales añadidos.
Esto, según la compañía, afecta la creación de demanda en rutas cortas dentro de Centroamérica, donde el factor precio es determinante para atraer nuevos viajeros. Al no crecer la demanda como esperaban, las rutas dejaron de ser atractivas desde el punto de vista comercial.
Modelo de ultra bajo costo bajo presión
El modelo de negocio de Volaris depende de ofrecer tarifas base reducidas y estimular un alto volumen de pasajeros. Sin embargo, cuando los impuestos representan más de la mitad del precio total, el beneficio competitivo del bajo costo se pierde.
La empresa aseguró que esta situación impacta no solo la rentabilidad, sino también el crecimiento del mercado aéreo regional, ya que menos personas pueden acceder a los vuelos por el costo final.
De acuerdo con la aerolínea, la suspensión de las rutas responde a una combinación de factores, pero el peso principal recae en la estructura de costos operativos en Costa Rica y Centroamérica.
Ajustes operativos y concentración en rutas rentables
Además del tema fiscal, Volaris enfrenta una reducción temporal de flota debido a revisiones anticipadas de seguridad en motores Pratt & Whitney, lo que obliga a optimizar el uso de aeronaves y priorizar rutas más rentables.
Esto llevó a la empresa a concentrar su operación en destinos sostenibles a nivel financiero, dejando fuera aquellas conexiones donde la demanda no logró alcanzar los niveles proyectados.
¿Volverán las rutas en el futuro?
Aunque la suspensión es indefinida, la aerolínea aseguró que mantiene su compromiso con Centroamérica y dejó abierta la posibilidad de retomar los vuelos si mejoran las condiciones operativas, especialmente en lo relacionado con costos e impuestos.
La decisión llega justo cuando Volaris cumple 10 años de operaciones en Costa Rica, luego de haber iniciado su servicio directo con Guatemala en 2016, San Salvador en 2017 y Miami a mediados de 2025.
Impacto para los viajeros en Costa Rica
La salida de estas rutas podría generar menos opciones para quienes buscaban vuelos económicos hacia destinos cercanos y Estados Unidos, lo que podría influir en la dinámica de precios del mercado aéreo local.
Analistas del sector han señalado que las aerolíneas de bajo costo suelen ser más sensibles a las cargas fiscales y a las tasas aeroportuarias, ya que su margen depende de mantener costos operativos mínimos.




