Un colegio de Desamparados está aplicando una estrategia para reducir las distracciones provocadas por el celular dentro de las aulas y favorecer la concentración de los estudiantes.
La iniciativa se llama “Silencio Digital” y funciona de una manera sencilla: antes de iniciar las lecciones, los estudiantes apagan sus teléfonos y los colocan en un organizador destinado a resguardarlos durante la clase.
¿Dónde se aplica?
La experiencia se desarrolla en el Colegio Nuestra Señora de Los Desamparados y comenzó el año anterior en las lecciones de una docente. Con el tiempo, la práctica se amplió hasta convertirse en parte de las políticas internas del centro educativo.
¿Qué busca la medida?
El objetivo es generar espacios con menos interrupciones, mejorar la comunicación entre estudiantes y profesores y fortalecer la convivencia dentro del aula.
El uso del celular en centros educativos se ha convertido en un reto creciente para docentes y familias. Notificaciones, redes sociales, videojuegos y mensajería pueden competir directamente con la atención que requiere una lección.
¿Se prohíbe completamente la tecnología?
La propuesta no pretende eliminar la tecnología del proceso educativo, sino establecer momentos y espacios en los que el teléfono no interfiera con la interacción presencial y el aprendizaje.
La experiencia podría servir como referencia para otros centros que buscan un equilibrio entre herramientas digitales y concentración, especialmente cuando los estudiantes utilizan dispositivos personales durante gran parte del día.




