El mercado de alquileres de corto plazo en Costa Rica continúa creciendo y ya se acerca a las 49.000 propiedades disponibles, impulsado principalmente por plataformas digitales y la fuerte demanda turística.
La expansión de este tipo de hospedaje ha convertido a casas, apartamentos y villas en una parte cada vez más visible de la oferta turística nacional, especialmente en zonas costeras y destinos con alta llegada de visitantes extranjeros.
El crecimiento también representa una importante actividad económica para propietarios, administradores de propiedades y proveedores de servicios vinculados al turismo. Las plataformas de alquiler permiten comercializar inmuebles directamente a viajeros nacionales e internacionales.
Al mismo tiempo, el auge de estas propiedades mantiene abierto el debate sobre regulación, impuestos, disponibilidad de vivienda y competencia con hoteles tradicionales.
Para los propietarios, factores como ubicación, ocupación, tarifas por noche, costos de mantenimiento y comisiones de las plataformas determinan la rentabilidad real de una propiedad destinada a alquiler temporal.
El comportamiento de este mercado resulta especialmente relevante en Costa Rica por el peso del turismo dentro de la economía y por el creciente interés en bienes raíces ubicados en destinos turísticos.




