La CCSS deberá financiar más de 18.000 nuevas pensiones del régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) durante 2027, un crecimiento que vuelve a poner la sostenibilidad del sistema en el centro del debate.
Las proyecciones presupuestarias indican que el régimen requerirá alrededor de ₡1,7 billones para atender sus obligaciones durante ese año.
Más pensionados, mayor presión sobre el fondo
El aumento en el número de jubilados responde al envejecimiento de la población y al avance natural de generaciones que llegan a la edad de retiro.
Al mismo tiempo, el IVM depende de las cotizaciones de trabajadores, patronos y el Estado para cubrir el pago mensual de las pensiones.
Existe una brecha entre lo requerido y lo presupuestado
La proyección divulgada señala una diferencia cercana a ₡30.000 millones entre los recursos requeridos y los presupuestados.
Ese desfase deberá ser atendido mediante los mecanismos financieros y presupuestarios disponibles para evitar atrasos o presiones adicionales sobre el régimen.
¿Afecta esto a quienes ya están pensionados?
La proyección no significa por sí sola que las pensiones actuales vayan a reducirse. Sí muestra que el sistema necesita mayores recursos a medida que crece el número de beneficiarios.
Por eso la CCSS mantiene abierta la discusión sobre reformas y medidas para reforzar el financiamiento del IVM.
Qué significa para quienes todavía cotizan
Para trabajadores activos, el tema es relevante porque cualquier reforma futura podría modificar cuotas, requisitos o fórmulas de cálculo.
Por ahora, los cambios siguen en etapa de análisis y no existe una decisión definitiva sobre ajustes concretos.
Un reto que seguirá creciendo
Las cifras de 2027 reflejan una tendencia de largo plazo: más personas llegarán a la edad de pensión mientras la relación entre cotizantes y jubilados se vuelve cada vez más estrecha.




