El Papa Francisco sigue evolucionando favorablemente tras ser internado en el hospital Gemelli de Roma debido a una neumonía. El Vaticano confirmó que el pontífice, de 88 años, ha mostrado una “ligera mejoría” en sus indicadores de inflamación y este jueves pudo desayunar fuera de la cama tras una noche tranquila.
Francisco sigue en recuperación, pero mantiene su rutina de trabajo
Según el portavoz del Vaticano, Matteo Bruni, los análisis más recientes han mostrado signos positivos en la salud del Papa, quien ya enfrentó un cuadro grave de neumonía en 2023 y suele ser propenso a infecciones respiratorias durante el invierno.
A pesar de su estado, el Sumo Pontífice no ha detenido completamente su agenda y continúa informado sobre los asuntos de la Iglesia. Se ha mantenido leyendo, firmando documentos y dialogando con sus colaboradores, lo que demuestra su compromiso con sus responsabilidades eclesiásticas.
Giorgia Meloni visitó al Papa en el hospital
La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, fue la primera figura de alto perfil en visitar al Papa Francisco desde su hospitalización. Durante la reunión de 20 minutos, la mandataria aseguró que el pontífice se encuentra de buen ánimo e incluso “bromeó como siempre”.
Detalles sobre la salud del Papa Francisco
El Papa fue internado el 14 de febrero luego de que su estado de salud empeorara debido a una bronquitis. Tras una evaluación médica más detallada, los doctores diagnosticaron neumonía en ambos pulmones y una infección polimicrobiana en el tracto respiratorio, lo que indica la presencia de bacterias, virus y otros microorganismos. Actualmente, Francisco recibe tratamiento con antibióticos y cortisona, además de seguir monitoreado por especialistas debido a su edad avanzada y antecedentes de problemas respiratorios.
Los médicos han señalado que la neumonía en un paciente de su edad y condición puede derivar en complicaciones. Si bien su corazón se mantiene fuerte, Francisco ha enfrentado problemas de movilidad en los últimos años y utiliza silla de ruedas debido a dolencias en las rodillas. Además, cuando era joven, se le extirpó parte de un pulmón, lo que afecta su capacidad respiratoria.
Preocupaciones por la salud del Papa en medio del Año Jubilar
La hospitalización del Papa ha reavivado el debate sobre su estado de salud, especialmente porque su recuperación ocurre en un momento clave para la Iglesia Católica: el inicio del Año Jubilar. Este evento requiere una amplia participación del pontífice en celebraciones y actividades religiosas que podrían verse afectadas por su estado físico.

Antes de su hospitalización, el Papa ya había mostrado signos de debilidad en sus apariciones públicas. En diversas ocasiones, se le notó con el rostro hinchado y la voz entrecortada, e incluso delegó la lectura de algunos discursos a sus asistentes. En 2023, ya había sido ingresado por una bronquitis, lo que ha generado preocupación en la comunidad católica sobre su capacidad para seguir desempeñando su rol de manera activa.
Por ahora, el Vaticano no ha dado detalles sobre su posible alta médica, pero se espera que Francisco continúe bajo observación en los próximos días hasta que su recuperación sea completa.
