El papa Francisco falleció este lunes por la madrugada en su residencia en el Vaticano. Tenía 88 años y enfrentaba un delicado cuadro de salud desde hace semanas.
El Vaticano confirmó la noticia y explicó la causa de su muerte
La mañana de este lunes, el cardenal estadounidense Kevin Farrell anunció oficialmente el fallecimiento de Jorge Mario Bergoglio, conocido como el papa Francisco. De acuerdo con el comunicado oficial de la Santa Sede, el pontífice murió a las 7:35 a.m. en la Casa Santa Marta del Vaticano, donde residía desde el inicio de su pontificado.
Según detallaron las autoridades vaticanas, la causa del deceso fue una insuficiencia respiratoria aguda provocada por una importante acumulación de mucosidad endobronquial. Este cuadro venía deteriorándose desde el 14 de febrero, cuando fue hospitalizado por una neumonía bilateral.
Durante esas semanas, el Papa fue tratado con asistencia respiratoria, transfusiones de sangre por anemia, y enfrentó una infección polimicrobiana e insuficiencia renal, según informes médicos.
Un legado marcado por el servicio a los más necesitados
El cardenal Farrell, encargado del rito de confirmación de muerte en el Vaticano, expresó en su mensaje:
“Con profundo dolor debo anunciar el fallecimiento de nuestro Santo Padre Francisco. Toda su vida estuvo dedicada al servicio del Señor y de Su Iglesia. Nos enseñó a vivir los valores del Evangelio con fidelidad, valentía y amor universal, especialmente en favor de los más pobres y marginados”.
Su salud fue frágil desde joven
Los problemas de salud acompañaron a Francisco desde muy joven. A los 21 años, sufrió una grave infección respiratoria que obligó a extirparle parte de un pulmón. Desde entonces, su historial médico incluyó cirugías intestinales, problemas renales, infecciones recurrentes, dolores crónicos y dificultades de movilidad.
En julio de 2021 fue operado por una diverticulitis, donde le retiraron 33 centímetros de intestino. Años más tarde, en junio de 2023, fue sometido a otra cirugía abdominal.
Ya en 2022 comenzó a desplazarse en silla de ruedas por dolores severos en la rodilla. Además, fue diagnosticado con bronquitis aguda, hernias abdominales y una leve insuficiencia renal, que en los últimos meses empeoró.
“Pensé en hacerme a un lado”
En una de sus últimas reflexiones sobre su salud, Francisco reconoció:
“No creo que pueda seguir con el mismo ritmo de viajes que antes. Creo que a mi edad, y con estas limitaciones, tengo que guardar un poco mis fuerzas para poder servir a la Iglesia, o por el contrario pensar en la posibilidad de hacerme a un lado”.
Pese a ello, nunca renunció a su cargo como Obispo de Roma y líder espiritual de millones de católicos en todo el mundo.
Lo más destacado:
- Francisco falleció a los 88 años en el Vaticano.
- Murió por insuficiencia respiratoria aguda provocada por mucosidad endobronquial.
- Su salud se deterioró tras una neumonía bilateral e insuficiencia renal.
- Desde joven enfrentó múltiples problemas respiratorios, intestinales y de movilidad.
- Mantuvo su cargo como Papa hasta el último día.




