Un vestido de más de 16 metros de diámetro, confeccionado con banderas de países que criminalizan a la población LGBTIQA+, fue fotografiado en Costa Rica como símbolo de denuncia y orgullo, modelado por la drag queen Lana Novoa frente a la Asamblea Legislativa este viernes antes de la Marcha del Orgullo.
Una imagen poderosa contra la criminalización
Costa Rica se convirtió en escenario de denuncia, dignidad y orgullo con una intervención artística internacional que visibiliza la criminalización que aún enfrentan las personas LGBTIQA+ en decenas de países.
El vestido, de 16 metros de diámetro y 68 kilos de peso, está confeccionado con 68 banderas de países donde las relaciones LGBTIQA+ siguen siendo penalizadas, incluyendo 8 naciones donde ser parte de la diversidad sexual todavía se castiga con la pena de muerte. Es un recordatorio vivo de las realidades que muchas personas enfrentan por simplemente existir.
Lana Novoa y la protesta frente a la Asamblea Legislativa
La sesión fotográfica se realizó frente a uno de los símbolos del poder político costarricense: la Asamblea Legislativa. En la imagen, la drag queen costarricense Lana Novoa modela el vestido con porte y orgullo, mientras la amplia falda cubre las gradas del edificio.
El vestido fue confeccionado en Ámsterdam en 2016 y se actualiza conforme algunos países eliminan leyes criminalizadoras. Su llegada a Costa Rica fue posible gracias a la Embajada de Países Bajos y la organización Orgullo Costa Rica.
Pero el contexto político le da aún más peso a esta imagen: la manifestación artística se realizó a solo días de la Marcha del Orgullo en Costa Rica, prevista para este fin de semana, y justo después de que el diputado Fabricio Alvarado Muñoz pidiera en el plenario la prohibición total del evento.
El legislador y jefe de fracción de Nueva República aseguró que no basta con impedir la participación de menores de edad, sino que la marcha debe prohibirse por completo, acusando al Gobierno de mantener una postura “ambigua” y de apoyar supuestas “agendas ideológicas progresistas”.
“Está claro, los menores de edad no deben participar en ellos, desde siempre, pero además se deben prohibir, no deben realizarse”, dijo Alvarado, quien también criticó que el Poder Ejecutivo haya declarado el Pride de interés público en 2023 y 2024.
El hecho de usar el espacio frente a la Asamblea Legislativa para esta protesta artística no pasa desapercibido: se convierte en una respuesta simbólica a los discursos que buscan limitar los espacios de visibilidad para la población diversa.
Testimonio de Lana Novoa: emociones y denuncia

Lana Novoa compartió con Tomepalpinto.com sus reflexiones sobre esta experiencia:
“En definitiva es un montón de emociones que pasan por la mente al ver todo lo que está pasando a nivel país y mundo. Vestirse y modelar con esta pieza de arte, que al mismo tiempo es protesta, es levantar la voz sobre aquellos países que aún siguen discriminando y minimizando una realidad que no se puede tapar con un dedo.”
También lanzó una crítica directa al uso político de los derechos de la comunidad:
“La población LGBTIQA+ ha existido desde siempre y en el marco de la celebración del Pride ver cómo nuestro ‘gobierno’ y altos mandos en la política utilizan nuestros derechos como moneda de cambio para difundir más odio y separación. La marcha tiene más de 15 años de llevarse a cabo convirtiéndose en un interés mundial, colocándonos como ejemplo de ser un país de paz, felicidad, atractivo cultural y avance social, como para llegar al extremo de tener sujetos que se hacen llamar políticos y lo único que hacen es dar discursos de odio disfrazados de ‘política’.”
Finalmente, Novoa reflexionó sobre el sentido personal y colectivo de participar en la sesión:
“Para mí formar parte de esta protesta y exposición artística fue reafirmarme a mí misma lo mucho que tengo que estar orgullosa y feliz de quien soy. Hoy más que nunca tenemos que levantarnos y hacer el cambio con nuestra voz, con inteligencia y sobre todo con amor y esperanza de ver una Costa Rica mejor.”
Un proyecto con mensaje global
Esta iniciativa artística recorre ciudades de todo el mundo para generar conversaciones sobre derechos humanos, diversidad y equidad. Su mensaje es claro: nadie debería ser criminalizado por amar o ser quien es.
En Costa Rica, se realizaron sesiones fotográficas en distintos paisajes: montañas, caminos rurales, plazas públicas y escenarios urbanos. Así, el país se transformó en un gran escenario de memoria, denuncia y orgullo.
Agradecimiento a quienes hacen posible la lucha
La organización agradeció a todas las personas que participaron frente a cámara y detrás de ella, hilando con coraje el derecho a existir y visibilizando la historia diversa del país. Estas imágenes no son solo arte: son resistencia, memoria y un llamado a la empatía y la solidaridad.
Un mensaje claro para Costa Rica y el mundo
Con esta poderosa fotografía frente a la Asamblea Legislativa, Costa Rica se suma a un movimiento global que envía un mensaje contundente: la diversidad merece respeto, dignidad y derechos humanos plenos.



