La medida impactará a productos electrónicos, autos y electrodomésticos que dependen de estos chips vitales para la era digital.
El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a sacudir el escenario económico global al anunciar la imposición de un arancel del 100% sobre los circuitos integrados de computadora (semiconductores) importados, una decisión que podría provocar un aumento significativo en los precios de electrónicos, automóviles, electrodomésticos y otros bienes esenciales.
“Impondremos un arancel de aproximadamente el 100% a los chips y semiconductores”, declaró Trump este martes desde el Despacho Oval, acompañado por Tim Cook, CEO de Apple, durante una reunión de alto perfil.
Empresas estadounidenses estarán exentas
Trump aclaró que las compañías que fabriquen chips dentro del territorio estadounidense no estarán sujetas a este nuevo impuesto, en un intento por fomentar la producción nacional y reducir la dependencia de mercados asiáticos, principalmente de China y Taiwán.
Este anuncio se produce en medio de una creciente presión por repatriar la fabricación de tecnología crítica. Durante la pandemia del COVID-19, la escasez global de semiconductores provocó graves retrasos en la producción de vehículos, computadoras y electrodomésticos, además de contribuir a la inflación.
Contraste con la ley CHIPS y Ciencia
Lo llamativo es que la postura de Trump choca directamente con la estrategia vigente impulsada por el gobierno actual a través de la Ley CHIPS y Ciencia, firmada en 2022. Esta legislación asignó más de $50.000 millones para fortalecer la industria de semiconductores mediante subsidios, financiamiento para investigación y capacitación de talento especializado.
Sin embargo, Trump ha sido crítico de este enfoque, argumentando que el respaldo gubernamental debería centrarse en castigar las importaciones en lugar de ofrecer incentivos económicos a empresas privadas.
Impacto en el consumidor y la industria global
De concretarse esta política arancelaria, los consumidores podrían ver reflejado el incremento en productos tan variados como teléfonos inteligentes, laptops, refrigeradoras, lavadoras, consolas de videojuegos y vehículos eléctricos.
Además, analistas temen que esta medida desate tensiones comerciales con aliados estratégicos y afecte cadenas de suministro globales que ya se encuentran bajo presión.
Según datos de World Semiconductor Trade Statistics, la demanda mundial de chips aumentó un 19,6% en el año que finalizó en junio, reflejando la alta dependencia de estos componentes en todos los sectores tecnológicos.
¿Estrategia electoral o presión económica?
Expertos consideran que este anuncio podría formar parte de una estrategia electoral de Trump de cara a las elecciones presidenciales de 2026, apelando al nacionalismo económico que lo caracterizó durante su primer mandato.
“Es un mensaje directo a los votantes industriales y a Silicon Valley: si quieren incentivos, fabriquen en EE.UU.”, comentó un analista del sector.
Puntos clave del anuncio de Trump
- Arancel del 100% sobre semiconductores importados.
- Fabricantes estadounidenses estarán exentos.
- Se prevé un alza en precios de electrónicos y vehículos.
- Choca con la política actual de subsidios del gobierno.
- Aumento del 19,6% en la demanda global de chips en el último año.
“Una revisión total del comercio de alta tecnología está en marcha, y Estados Unidos quiere recuperar el control de sus cadenas de suministro críticas”, indicó un portavoz del Departamento de Comercio.
¿Qué viene ahora?
Este anuncio podría marcar el inicio de una nueva guerra comercial, especialmente con potencias como China, Corea del Sur y Taiwán, que dominan la industria mundial de chips. Por ahora, el mercado espera reacciones de las compañías tecnológicas y gobiernos involucrados en esta delicada cadena de valor.



