La policía migratoria de EE. UU. estrena app con IA para identificar migrantes por rostro y huellas sin contacto, generando fuertes críticas.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), conocido como la policía migratoria de Estados Unidos, comenzó a utilizar una aplicación móvil llamada Mobile Fortify que integra reconocimiento facial y lectura de huellas dactilares sin contacto, respaldada por inteligencia artificial (IA). Esta tecnología busca verificar identidades en tiempo real con solo la cámara de un teléfono oficial, sin necesidad de equipos adicionales.
Conectada a bases de datos masivas
La herramienta está vinculada a sistemas del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), como el Sistema Automatizado de Identificación Biométrica y la plataforma de Verificación de Viajeros de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), que contienen datos de más de 270 millones de personas. Los registros se consultan de forma automática, aunque persisten dudas sobre el alcance real de la tecnología y el manejo de la información recolectada.
Preocupaciones y críticas
Organizaciones de derechos civiles, como la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), advierten que este sistema no cuenta con supervisión del Congreso ni con un marco regulatorio sólido. Nathan Freed Wessler, subdirector del Proyecto de Privacidad y Tecnología de la ACLU, pidió suspender el uso de la aplicación, señalando que podría derivar en abusos y errores de identificación.

IA y vigilancia migratoria
El despliegue de Mobile Fortify se enmarca en una estrategia más amplia del ICE para integrar IA en el control fronterizo y la vigilancia, que incluye reconocimiento facial, análisis predictivo y monitoreo digital. Bases de datos como IDENT y HART no solo almacenan huellas e imágenes faciales, sino también patrones de iris y de caminar, integrándose con plataformas de análisis avanzadas.
Riesgos de ciberseguridad
Una auditoría de la Oficina del Inspector General del DHS reveló que el 73% de los teléfonos del ICE no cumple con las configuraciones de seguridad requeridas, permitiendo incluso la instalación de aplicaciones inseguras. También se detectó que algunos dispositivos usados en el extranjero no tienen software de protección, y que existen registros incompletos sobre la eliminación de datos, lo que podría exponer información biométrica sensible.
Un impacto que preocupa
La falta de claridad sobre quién puede usar Mobile Fortify, los fines exactos de la tecnología y el tiempo de retención de los datos genera preocupación entre defensores de derechos civiles, quienes advierten que su uso indiscriminado podría afectar especialmente a las comunidades migrantes más vulnerables.
