La expresidenta Laura Chinchilla respondió con firmeza a la diputada Pilar Cisneros durante una acalorada comparecencia en la Asamblea Legislativa, dejando claro que no se quedó sin palabras.
Lo que parecía un intento de la diputada Pilar Cisneros por acorralar a la expresidenta Laura Chinchilla terminó convirtiéndose en un momento que dio la vuelta en cuestión de segundos. El cruce se dio en la Comisión Permanente Especial de Seguridad y Narcotráfico de la Asamblea Legislativa, donde Chinchilla fue citada para responder preguntas sobre temas de narcotráfico y seguridad ciudadana.
El ataque de Cisneros sobre un polémico episodio del 2013
Durante la sesión, Cisneros lanzó una pregunta con fuerte carga política: si consideraba que el actual fiscal general adjunto, Mauricio Boraschi, debía ocupar ese cargo, recordándole que en 2013 —cuando Chinchilla era presidenta— Boraschi renunció como jefe de la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS) por un viaje a Perú y Venezuela en una avioneta prestada por un empresario colombiano que luego fue vinculado con el narcotráfico.
Chinchilla no eludió la cuestión y admitió que el uso de la aeronave fue “un fallo grave de criterio” incluso de su parte, pero recalcó que no hubo mala intención.
El intento de remate… que se volvió en contra
Cisneros, buscando dejar sin salida a la expresidenta, repreguntó:
“¿Por qué se le fue a Boraschi algo tan grave?”
Sin embargo, la respuesta de Chinchilla fue directa y comparativa, apuntando a errores del actual gobierno:
“Doña Pilar, por las mismas razones por las que se les fueron a ustedes los antecedentes del viceministro de Seguridad, Manuel Jiménez Steller, o del presidente ejecutivo del Inder. O por las mismas razones que se les ha ido el peligro inminente que estaba corriendo Roberto Samcam, un nicaragüense queridísimo a quien asesinaron en plena luz del día en su casa con siete balazos.”
Un momento político que no pasó desapercibido
El intercambio dejó claro que la expresidenta no estaba dispuesta a quedarse callada y que, lejos de verse acorralada, utilizó el momento para contraatacar. El cruce entre ambas figuras políticas se ha convertido en tema de conversación, alimentando el debate sobre la gestión de la seguridad en administraciones pasadas y actuales.




