Los certámenes que antes llenaban salones y estudios de televisión en Costa Rica hoy pasan casi desapercibidos. Expertos señalan cambios sociales, nuevas plataformas digitales y críticas al modelo de belleza tradicional como las principales razones de su caída.
La caída de un fenómeno que fue nacional
Durante décadas, los concursos de belleza fueron un símbolo de glamour y orgullo nacional en Costa Rica. Ser elegida Miss Costa Rica era sinónimo de fama inmediata, portadas en los diarios y un pase directo a representar al país en certámenes internacionales.
Sin embargo, esa época parece haber quedado atrás, de hecho en Costa Rica Teletica quien por años llevo la franquicia no mostró interes en tener el Miss Costa Rica. Hoy, la mayoría de los costarricenses ya no siguen estas competencias y, en redes sociales, los comentarios abundan sobre la irrelevancia de estos eventos.
Razones del desinterés actual
El cambio no se debe a un solo factor, sino a una combinación de transformaciones culturales y tecnológicas:
- Nuevas formas de entretenimiento: TikTok, YouTube e Instagram se convirtieron en el verdadero escenario donde las jóvenes muestran su talento, belleza o estilo.
- Críticas al modelo clásico: Cada vez más voces consideran que los concursos de belleza refuerzan estereotipos y no reflejan la diversidad actual.
- Menor cobertura mediática: Antes la televisión y medios escritos dedicaba horas y horas a las galas; hoy apenas ocupan espacios secundarios.
- Polémicas y favoritismos: Varias ediciones en Costa Rica quedaron marcadas por reclamos de falta de transparencia.
- Cambio de aspiraciones: Muchas jóvenes prefieren ser influencers, empresarias o creadoras de contenido en lugar de competir por una corona donde hay de en medio dinero y otro tipo de favores para la ganadora.
Un fenómeno global, no solo tico
Costa Rica no es el único país donde los certámenes perdieron fuerza. En otras naciones de América Latina ocurre lo mismo: la audiencia disminuye y la conversación se traslada a otros espacios digitales.
“Los concursos de belleza dejaron de ser aspiracionales; hoy el sueño de las muchachas no es una corona, sino un canal de YouTube exitoso o una cuenta viral en TikTok o de intagram”, explicó un especialista en medios de comunicación.
¿Quedaron en el pasado o volverán?
Aunque algunos concursos todavía logran cierta visibilidad internacional, lo cierto es que en Costa Rica ya no generan la misma pasión ni rating. La pregunta es si en el futuro podrán reinventarse para adaptarse a una sociedad más diversa y digital.
Por ahora, el reinado que tuvieron parece haber quedado en la memoria de los ticos.
