La reconocida cadena departamental continúa su expansión en territorio nacional con dos nuevos puntos estratégicos fuera del Gran Área Metropolitana.
La empresa Pequeño Mundo anunció oficialmente la ubicación de sus próximas tiendas en Costa Rica, consolidando su crecimiento sostenido y su estrategia de expansión regional. Los nuevos locales estarán ubicados en la provincia de Alajuela, específicamente en San Ramón y Ciudad Quesada, zonas con alto flujo comercial y residencial.
La confirmación fue realizada por Joseph Joseph, propietario de la cadena, quien detalló que uno de los proyectos ya se encuentra en etapa avanzada de construcción, mientras que el segundo avanza en planos y permisos municipales.
Nueva tienda de Pequeño Mundo en San Ramón
El primer establecimiento confirmado se construye en San Ramón de Alajuela, muy cerca de la entrada principal al cantón sobre la Ruta 1, una de las vías con mayor tránsito vehicular del país.
Este punto se convertirá en la tienda número 20 de Pequeño Mundo en Costa Rica, y se espera que abra sus puertas antes de finalizar el año, reforzando la presencia de la marca en zonas estratégicas fuera del núcleo central de la GAM.
La elección de San Ramón responde a factores como:
- Crecimiento urbano sostenido
- Alta densidad poblacional en expansión
- Conectividad vial nacional
- Potencial de consumo familiar
Ciudad Quesada será el siguiente paso en San Carlos
El segundo proyecto confirmado se ubicará en Ciudad Quesada, San Carlos, donde la empresa ya trabaja en planos arquitectónicos y trámites de permisos.
Con esta apertura, Pequeño Mundo alcanzaría tres sedes dentro de la provincia de Alajuela, consolidando un dominio regional que fortalece su posicionamiento frente a otras cadenas de retail.
Este movimiento también refleja una tendencia clara del comercio costarricense: descentralizar la inversión y apostar por ciudades intermedias con alto dinamismo económico.
Más de 30 años de historia comercial en Costa Rica
Pequeño Mundo cuenta con más de tres décadas de operación en el país, iniciando con dos tiendas en San Pedro y Escazú, para luego expandirse a Desamparados y posteriormente a diversas localidades dentro y fuera del Gran Área Metropolitana.
En sus primeros años, la cadena se enfocaba exclusivamente en venta de ropa, pero con el tiempo amplió su catálogo hacia:
- Alimentos y abarrotes
- Ferretería
- Artículos para mascotas
- Hogar y decoración
- Electrodomésticos básicos
Esta diversificación permitió que la marca se posicionara como una tienda departamental de precios accesibles, enfocada en el consumo familiar y en el volumen de ventas.
Última apertura fue en Tibás
Antes de estos anuncios, la apertura más reciente de Pequeño Mundo se realizó en Tibás, en el antiguo local de Neón Nieto, durante el mes de agosto del año anterior. Esa tienda marcó un hito por su tamaño y ubicación estratégica dentro del área metropolitana.
La expansión hacia Alajuela evidencia que la empresa ahora busca mercados con menor saturación comercial pero alto potencial de crecimiento, una fórmula que ha resultado efectiva para otras marcas del sector.
Impacto económico y comercial
La llegada de nuevas tiendas implica generación de empleo local, dinamización del comercio y mayor oferta para consumidores. Además, fortalece la competencia en precios dentro del sector retail, beneficiando directamente al bolsillo de las familias costarricenses.
Expertos señalan que este tipo de inversiones reflejan confianza empresarial en el mercado nacional, a pesar de los retos económicos regionales.




