La reforma equipara el manejo bajo drogas con el alcohol al volante y autoriza pruebas de saliva en carretera. Conductores que den positivo se exponen a sanción económica máxima, puntos en la licencia e incluso retiro del vehículo.
¿Qué cambió en la Ley de Tránsito y por qué ahora pueden multarlo?
Los diputados aprobaron en segundo debate una modificación que introduce una nueva falta de Categoría A para quienes conduzcan bajo la influencia de drogas ilícitas. Hasta ahora, la normativa se enfocaba principalmente en el alcohol; el consumo de otras sustancias quedaba en una zona gris legal.
Con la reforma, los oficiales de Tránsito tienen potestad expresa para sancionar a choferes que manejen bajo los efectos de cualquier sustancia ilícita que altere la capacidad de conducción. La multa vigente de Categoría A ronda los ₡360.000, la más alta contemplada en la ley.
“No es contra el consumo; es contra el peligro en carretera”, ha sido la línea de defensa del proyecto impulsado en el Congreso.
Reforma al Código Penal y a la Ley de Tránsito: ¿qué implica en la práctica?
El texto aprobado equipara el castigo económico del manejo bajo drogas con el del manejo en estado de ebriedad. En la práctica, si un conductor da positivo a sustancias ilícitas durante un control:
- Recibirá multa de ₡360.000 (Categoría A).
- Acumulará puntos en la licencia, lo que puede derivar en suspensión.
- Se expone al retiro del vehículo según el caso y el procedimiento del oficial.
Este ajuste legal busca cerrar vacíos y unificar criterios sancionatorios para todas las sustancias que comprometen reflejos, atención y juicio al volante.
¿Cómo serán las pruebas en carretera? Paso a paso del procedimiento
La reforma también ordena el protocolo de verificación cuando un oficial sospecha conducción bajo influencia de drogas. El esquema contempla dos momentos:
1) Primero, la prueba de alcohol
El oficial solicitará el alcosensor (aire espirado), procedimiento ya conocido. El conductor tiene derecho a:
- Pedir un segundo análisis con otro dispositivo.
- Verificar la calibración del equipo utilizado.
2) Luego, la prueba de saliva
Si el resultado de alcohol es negativo, pero el oficial observa ojos enrojecidos, habla extraña, movimientos erráticos u otras conductas sospechosas, podrá solicitar una muestra de saliva para detectar sustancias ilícitas. Un resultado positivo habilita la sanción máxima prevista.
¿Es una ley contra el consumo? La clave es el riesgo en carretera
Los impulsores de la iniciativa han insistido en que la norma no criminaliza el consumo en sí, sino que prioriza la seguridad vial. El foco está en retirar de circulación a quienes, por efecto de drogas, pierden reflejos y aumentan la probabilidad de accidentes graves que afectan a conductores, peatones y pasajeros.
En un contexto donde los siniestros de tránsito continúan cobrando vidas cada semana, el endurecimiento de controles pretende reducir conductas de alto riesgo y alinear la legislación con estándares internacionales de seguridad vial.
Puntos clave que todo conductor debe conocer
- Nueva falta de Categoría A por conducir bajo drogas ilícitas.
- Multa aproximada de ₡360.000, la más alta del sistema.
- Puntos en la licencia y posible retiro del vehículo.
- Prueba de saliva en carretera cuando haya indicios razonables.
- Derecho a segunda medición y a verificar calibración del alcosensor.
- La ley no penaliza el consumo, sanciona el riesgo al conducir.
¿Qué hacer si lo detienen?
Mantenga la calma, colabore con el procedimiento, solicite segunda medición si lo considera necesario y verifique que los equipos estén debidamente calibrados. Conocer el protocolo le permite defender sus derechos sin obstruir la labor del oficial.
Conclusión: la reforma introduce un criterio claro y uniforme para sancionar la conducción bajo influencia de drogas, con una multa de ₡360.000 y consecuencias adicionales. Para los conductores, la recomendación es simple: no manejar bajo ninguna sustancia que afecte la capacidad de reacción. Además de proteger su bolsillo y su licencia, protege vidas.




