La Corte Plena acordó revocar el nombramiento de Randall Zúñiga como director del OIJ, luego de un expediente disciplinario relacionado con presunta divulgación de información confidencial y afectación a la imagen institucional.
La Corte Plena del Poder Judicial tomó este lunes 18 de mayo de 2026 una de las decisiones más fuertes dentro de la estructura de seguridad judicial del país: revocó el nombramiento de Randall Zúñiga López como director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
La decisión fue adoptada de forma unánime por los magistrados, luego de que se le atribuyera una falta gravísima dentro del expediente disciplinario 25-4302-031-DI, relacionado con presunta desatención de deberes propios del cargo, afectación a la imagen del Poder Judicial y divulgación de información confidencial.
Con esta resolución, Zúñiga queda fuera de la dirección del OIJ, cargo que ocupó desde agosto de 2023 y que se encontraba suspendido desde finales de octubre de 2025, mientras avanzaba la investigación interna.
Michael Soto continuará como director interino del OIJ
Tras la salida definitiva de Zúñiga, el Poder Judicial confirmó que Michael Soto continuará al frente del OIJ de manera interina.
Soto asumió esa función durante el periodo en que Zúñiga permaneció suspendido y ahora seguirá liderando la policía judicial mientras se define el futuro de la dirección institucional.
La continuidad de Soto se da en un momento sensible para el país, debido al aumento de casos vinculados con crimen organizado, narcotráfico, homicidios, lavado de dinero y estructuras criminales que han puesto bajo presión a las instituciones de seguridad.
¿Por qué fue destituido Randall Zúñiga?
De acuerdo con la información oficial divulgada por el Poder Judicial, la decisión se relaciona con una falta gravísima atribuida al exdirector del OIJ.
El expediente disciplinario señala tres elementos principales:
- Desatención de deberes inherentes al cargo.
- Afectación a la imagen del Poder Judicial.
- Divulgación de información confidencial.
El caso tomó relevancia pública luego de que trascendieran señalamientos sobre presuntas filtraciones de información sensible que habría sido compartida por Zúñiga con personas cercanas a él.
Entre los datos que, según la investigación, habrían sido divulgados, se mencionan fotografías, ubicaciones y detalles relacionados con diligencias judiciales en desarrollo.
Por tratarse de información vinculada con investigaciones policiales, el caso generó fuertes cuestionamientos sobre la seguridad interna, la confidencialidad de las operaciones y el manejo de datos sensibles dentro del OIJ.
Siete meses de suspensión antes de la decisión final
Randall Zúñiga permanecía suspendido desde el 29 de octubre de 2025, cuando la Corte Suprema ordenó una medida cautelar inicial mientras se investigaban los hechos.
Esa suspensión fue prorrogada en varias ocasiones, debido a la gravedad de los señalamientos y al posible riesgo que representaba su permanencia en el cargo durante el desarrollo de las pesquisas.
La medida preventiva buscaba evitar cualquier interferencia en la recopilación de pruebas y garantizar que el proceso disciplinario avanzara con objetividad.
Incluso, antes de conocerse la destitución, la Inspección Judicial había solicitado extender por tres meses más la suspensión, argumentando la necesidad de proteger la investigación y resguardar la información institucional manejada por la policía judicial.
Sin embargo, la Corte Plena terminó resolviendo el caso con una decisión más contundente: revocar definitivamente su nombramiento como director del OIJ.
El caso también estuvo ligado a denuncias penales
Además del expediente disciplinario, el caso de Zúñiga coincidió con denuncias penales presentadas ante la Fiscalía Adjunta de Género.
Según la información conocida públicamente, el exjerarca ha sido investigado por presuntos delitos de violación, contagio venéreo y ofensas a la dignidad, tras denuncias presentadas por varias mujeres.
Es importante señalar que estas investigaciones corresponden a procesos distintos al expediente disciplinario resuelto por la Corte Plena, por lo que deben tratarse bajo el principio de presunción de inocencia mientras no exista una sentencia firme.
La decisión tomada por los magistrados este lunes corresponde al ámbito administrativo-disciplinario dentro del Poder Judicial.
Una salida que golpea la imagen del OIJ
La destitución de Randall Zúñiga ocurre en medio de una etapa compleja para el OIJ, una de las instituciones más importantes del país en materia de investigación criminal.
Durante su gestión, Zúñiga tuvo una alta exposición mediática por su participación en temas relacionados con narcotráfico, crimen organizado, corrupción pública, homicidios y operaciones policiales de alto impacto.
Su nombramiento en agosto de 2023 había sido anunciado como parte de un proceso de selección en el que obtuvo una de las mejores calificaciones. En ese momento, el Poder Judicial destacó su experiencia de más de dos décadas dentro de la institución y su trayectoria en análisis criminal e investigación policial.
Sin embargo, el expediente disciplinario terminó marcando el final de su permanencia al frente de la policía judicial.
Poder Judicial asegura que el OIJ siguió trabajando
Pese a la crisis institucional generada por el caso, el Poder Judicial sostuvo que el OIJ mantuvo sus funciones de forma ininterrumpida durante el periodo de suspensión de Zúñiga.
Según la institución, las labores de investigación, allanamientos, operativos y acciones contra estructuras criminales continuaron bajo la dirección interina de Michael Soto.
Este punto fue resaltado para enviar un mensaje de estabilidad institucional, especialmente en un momento en que el país enfrenta fuertes desafíos en materia de seguridad.
Decisión llega en medio de tensión por seguridad nacional
La salida de Zúñiga también se da en un contexto político e institucional cargado de tensión.
Costa Rica atraviesa una fuerte discusión pública sobre crimen organizado, narcotráfico, lavado de dinero y posibles infiltraciones dentro de instituciones del Estado.
Precisamente este lunes, autoridades del Poder Ejecutivo y del Poder Judicial sostuvieron reuniones relacionadas con seguridad, transparencia y controles internos.
En ese escenario, la destitución del exdirector del OIJ suma un nuevo capítulo a la discusión nacional sobre la necesidad de fortalecer la confianza ciudadana en las instituciones encargadas de combatir la criminalidad.
¿Qué sigue ahora en el OIJ?
Por ahora, Michael Soto continuará como director interino, mientras el Poder Judicial define los pasos siguientes para la dirección formal del OIJ.
La institución deberá enfrentar no solo el proceso de transición interna, sino también el reto de recuperar confianza pública tras uno de los episodios más delicados que ha enfrentado la policía judicial en los últimos años.
La decisión de la Corte Plena marca un cierre administrativo para la gestión de Randall Zúñiga como director del OIJ, pero también abre una nueva etapa para una institución clave en la seguridad costarricense.




