Ocho expresidentes de Costa Rica se unieron este martes 1 de septiembre para emitir un pronunciamiento conjunto sobre la situación de la libertad de expresión y de prensa en el país.
El mensaje surge en momentos en que representantes de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y del Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) realizan una misión en Costa Rica para conocer y evaluar las condiciones en las que trabajan medios de comunicación y periodistas.
¿Quiénes firmaron el pronunciamiento?
El documento fue firmado por los exmandatarios Óscar Arias Sánchez, Rafael Ángel Calderón Fournier, José María Figueres Olsen, Miguel Ángel Rodríguez Echeverría, Abel Pacheco de la Espriella, Laura Chinchilla Miranda, Luis Guillermo Solís Rivera y Carlos Alvarado Quesada.
Los expresidentes indicaron que atendieron de manera conjunta una solicitud de entrevista realizada por la misión internacional y compartieron sus criterios sobre la situación que atraviesa Costa Rica en esta materia.
Expresidentes piden atención a señales de deterioro
En su pronunciamiento, los exmandatarios recordaron que Costa Rica ha sido reconocida históricamente por sus altos estándares en libertad de prensa. Sin embargo, señalaron que en los últimos años distintas organizaciones internacionales han advertido sobre señales de deterioro.
Entre los temas que mencionaron se encuentran decisiones administrativas que, a su criterio, podrían afectar financieramente a medios de comunicación, restricciones para acceder a información pública y el uso del llamado “secreto de Estado”.
También expresaron preocupación por el trato hacia algunos medios y periodistas, además de lo que describen como hostigamiento digital contra comunicadores y creadores de contenido críticos del Gobierno.
El llamado a los costarricenses
Los ocho expresidentes respaldaron la visita de la SIP y el CPJ y pidieron a autoridades, medios de comunicación y sociedad civil facilitar el trabajo de ambas organizaciones durante su misión en el país.
El grupo cerró su mensaje señalando que la libertad de prensa no debe entenderse únicamente como un derecho de los medios o periodistas, sino como un derecho de la ciudadanía y un elemento fundamental de la democracia.




