Operativos de Tránsito sorprendieron a cientos de asistentes en Zapote, dejando un saldo de placas retenidas y conductores insatisfechos.
Las tradicionales fiestas de Zapote, celebradas este 25 de diciembre, arrancaron con entusiasmo, pero también con retos significativos para los asistentes. Oficiales de Tránsito, en un operativo de control vial, retiraron placas a decenas de vehículos mal estacionados en los alrededores del campo ferial, marcando el inicio de las festividades con polémica.
Altos costos por estacionar en la vía pública
Muchos asistentes, atraídos por la comodidad, optaron por estacionar sus vehículos en la calle, pagando tarifas de entre ₡5,000 y ₡10,000 a cuidacarros informales. Sin embargo, esta aparente solución se convirtió en un problema mayor cuando los oficiales de Tránsito comenzaron a aplicar la normativa vigente, retirando placas a vehículos mal estacionados en áreas prohibidas.
“Pagué ₡5,000 por dejar mi carro cerca y ahora debo hacer trámites y pagar multas. Es un doble gasto que no esperaba”, comentó un afectado.
Operativos para garantizar el orden vial
El caos vehicular generado por la gran afluencia de personas obligó a las autoridades a intensificar los controles. Según el reporte del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), varios vehículos estaban bloqueando vías principales y zonas de acceso peatonal, poniendo en peligro la seguridad de los transeúntes y dificultando el tránsito.
“No estamos aquí para arruinar las fiestas, sino para garantizar que todos disfruten de manera segura y ordenada”, declaró un vocero de Tránsito.
Multas y trámites para recuperar las placas
Los conductores que perdieron sus placas deberán pagar una multa cercana a los ₡55,000, además de realizar trámites adicionales en las oficinas de Tránsito para recuperarlas. Este proceso podría extenderse varios días, generando incomodidades que se pudieron prevenir.
Recomendaciones para los asistentes
Las autoridades aconsejan a quienes asistan a las festividades buscar parqueos regulados y evitar depender de cuidacarros informales. Estos últimos no tienen autorización para operar ni ofrecen garantías sobre la seguridad de los vehículos.
“Es mejor invertir en un lugar seguro que arriesgarse a multas o trámites innecesarios”, recalcaron las autoridades.




