El concierto de Los Ángeles Azules y Julión Álvarez, organizado por Arseyut Producciones en el marco de las Fiestas Típicas Nacionales de Santa Cruz, fue un evento que dejó opiniones divididas.
Mientras más de 25 mil personas asistieron para disfrutar de los artistas, la logística fue ampliamente criticada por los asistentes, quienes denunciaron falta de comida, bebidas y una organización deficiente.
Caos y descontento: los problemas más graves del evento
Desde el inicio del concierto, los asistentes comenzaron a notar serias deficiencias en la organización, lo que llevó a cientos de quejas en redes sociales y comentarios al salir del evento. Aquí los problemas principales que empañaron la experiencia:
Falta de comida y bebidas:
Desde las 8 p.m. ya no había alimentos disponibles, y para las 8:30 p.m., las bebidas también se agotaron, dejando a miles sin acceso a agua, refrescos o licor. Esto generó indignación entre los asistentes, especialmente porque las compras se realizaban a través de pulseras recargables, pero no se ofrecieron reembolsos.
Largas filas y pocos puntos de venta:
Solo había dos puestos para comida y uno para bebidas, insuficientes para la cantidad de personas que asistieron. Esto provocó largas esperas y frustración entre el público.
Ubicación lejana y problemas de parqueo:
El evento se realizó lejos del centro de Santa Cruz, lo que complicó el acceso. Además, los asistentes calificaron como una “odisea” llegar al parqueo oficial por la falta de señalización y organización.
Sonido deficiente:
La calidad del audio fue otro punto crítico. Muchos asistentes se quejaron de que no lograban entender lo que los artistas decían o cantaban durante el concierto.

Repertorio limitado:
Los Ángeles Azules repitieron varias veces sus éxitos más conocidos, lo que decepcionó a quienes esperaban un espectáculo más completo.
Reacciones en redes sociales: “Estafa total”
Las quejas no tardaron en inundar redes sociales. “Aguantamos hambre y sed. Estafados completamente”, expresó Erardo Chavarría, uno de los asistentes más críticos. Por su parte, Marcia comentó: “Faltó buena organización. ¿Cómo es posible que no hubiera acceso ni a tomar agua? Todo se terminó tan temprano. No se dimensionó la cantidad de personas que asistirían”.
Otros usuarios también lamentaron el desvío de las Fiestas Típicas hacia actividades que no reflejan la cultura local. “Santa Cruz no es de conciertos; las fiestas son las marimbas y la plaza de toros. Esto no representa nuestra tradición”, señaló un santacruceño.
La organización bajo la lupa: Arseyut Producciones en el centro de las críticas
La productora Arseyut Producciones, encargada de la organización del evento, ha recibido fuertes cuestionamientos por parte del público, que señala que no se contemplaron las necesidades básicas de los asistentes ni se planificó adecuadamente para la cantidad de personas que llegaron.
Además, los comentarios indican que ni siquiera alcanzó la cinta de entrada para controlar el flujo de asistentes, lo que dejó en evidencia una sobreventa de entradas.
¿Un error irreparable?
Mientras el caos se apoderaba del concierto internacional, en la zona típica de Santa Cruz, los asistentes disfrutaban de las tradicionales marimbas y la esencia de las fiestas locales, lo que subrayó aún más el contraste entre la cultura santacruceña y la experiencia internacional ofrecida por el evento.
El concierto de Los Ángeles Azules y Julión Álvarez, que prometía ser el evento del año, se convirtió en un “éxito en taquilla, pero un fracaso en logística”, según las palabras de los propios asistentes. La pregunta ahora es: ¿será esta la última vez que Santa Cruz se preste para eventos masivos de este tipo?




