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Salida parcial de Intel enciende alarma: Costa Rica necesita apostar a IA y ciberseguridad

La reducción de operaciones de la multinacional encendió las alarmas sobre la necesidad de diversificar y apostar a áreas como ciberseguridad e inteligencia artificial.

La salida parcial de Intel de Costa Rica no solo golpea el panorama de la manufactura tecnificada, también plantea un reto estratégico para el país: repensar su propuesta de valor en tecnología y enfocar esfuerzos en sectores de mayor dinamismo global.

Un estudio de la Promotora de Comercio Exterior (Procomer) destacó que áreas como ciberseguridad, inteligencia artificial, computación en la nube, machine learning, desarrollo de software especializado y soluciones tecnológicas para salud, manufactura avanzada y agricultura deberían convertirse en los ejes de la transformación.

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El peso del sector TIC en las exportaciones

Fortalecer este sector no es opcional: los servicios de tecnología representan ya un 15% del valor total de las exportaciones costarricenses. Nueve de cada diez empresas del sector TIC planean diversificar su oferta en el mediano plazo, principalmente con nuevos servicios (46%), productos tecnológicos (21%) o incluso un replanteamiento total de su modelo de negocio (21%).

Laura López, gerente general de Procomer, aseguró que aunque la participación en servicios es fuerte, aún hay un reto en propiedad intelectual y desarrollo de productos tecnológicos propios, pero resaltó que Costa Rica tiene un recurso invaluable: su talento humano altamente capacitado y su integración con mercados internacionales.

Universidades y gobierno: piezas clave

Para consolidar esta transición, el informe señala que se requieren acciones del gobierno y de las universidades, enfocadas en infraestructura tecnológica, políticas públicas que incentiven la inversión y más laboratorios de investigación y desarrollo.

Las universidades ya ajustan planes de estudio para atender la demanda de nuevas especialidades, además de alianzas estratégicas con empresas para ofrecer pasantías y prácticas que fortalezcan el perfil del talento local.

Una alerta y una oportunidad

Marianela Urgellés, directora general de la Coalición de Iniciativas para el Desarrollo (Cinde), recalcó que la decisión de Intel debe leerse como una alerta, pero también como una oportunidad:

“Ya no se trata solo de retener empresas, sino de asegurar que las nuevas inversiones encuentren un ecosistema que responda a tendencias mundiales como la automatización, la manufactura de precisión, la sostenibilidad y el talento humano capacitado”, afirmó.

Urgellés agregó que la modernización de la industria de semiconductores pasa por atraer proyectos de mayor valor agregado y fortalecer capacidades críticas como el diseño, encapsulado, pruebas avanzadas y materiales especializados.

Retos del talento y la competencia regional

El alto costo del talento humano y la escasez de perfiles especializados siguen siendo un desafío. Estos factores elevan los costos operativos y dificultan la retención, especialmente frente a la competencia de otros países latinoamericanos con estructuras más competitivas.

Sin embargo, para las pymes y proveedores locales, los ajustes de una multinacional como Intel también pueden abrir espacio: si logran certificaciones internacionales, pueden integrarse más profundamente a la cadena de valor tecnológica global.

Conclusión

La salida parcial de Intel deja claro que Costa Rica necesita un giro estratégico. Apostar a la innovación, diversificación de servicios y el fortalecimiento del talento nacional serán claves para que el país no solo mantenga su relevancia, sino que la expanda en el marco de la cuarta revolución tecnológica.

Por Redacción Tomepalpinto.com Con información de La República

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