La Fiscalía del Distrito Este de Texas aclaró que los costarricenses enfrentan cargos por asociación delictuosa y no por conspiración, cerrando el portillo legal que buscaban usar sus defensas.
Fiscalía de Estados Unidos aclara los cargos
La justicia estadounidense dio un nuevo giro en el proceso judicial contra el exmagistrado costarricense Celso Gamboa, junto con Edwin Danney López Vega, alias Pecho de Rata, y Jonathan Álvarez Pérez, alias Profe.
En la orden de captura inicial, los tres eran señalados por conspiración para fabricar y distribuir cocaína. Sin embargo, la acusación formal presentada en julio de 2025 por un gran jurado en Texas corrigió la figura y la transformó en asociación delictuosa para traficar drogas.
Este cambio resulta clave porque la conspiración no está tipificada como delito en Costa Rica, mientras que la asociación ilícita sí existe en la legislación nacional. De esta manera, el portillo que las defensas buscaban usar para bloquear la extradición queda cerrado.
Qué significa la asociación delictuosa
El fiscal auxiliar M. Wesley Wynne explicó que en Estados Unidos basta con que dos o más personas acuerden cometer un delito, aunque nunca lleguen a ejecutarlo, para configurar una asociación delictuosa.
En Costa Rica, el artículo 274 del Código Penal sanciona la asociación ilícita, figura que castiga el simple hecho de integrar un grupo dedicado a delinquir. Por eso, el cambio en los cargos sí cumple con el requisito de equivalencia normativa en el tratado de extradición.
Estrategia de defensa debilitada
En entrevistas anteriores, Gamboa había sostenido que “la conspiración en Costa Rica no constituye delito” y que por esa razón no podía ser enviado a EE. UU. Sin embargo, tras la aclaración de la Fiscalía texana, este argumento pierde sustento.
Ahora, el exmagistrado y sus dos socios deberán enfrentar el proceso con la posibilidad real de ser entregados a las autoridades estadounidenses.
Posibles beneficios a cambio de cooperación
El fiscal Wynne se reunió recientemente con los tres extraditables en los Tribunales de San José, acompañado por agentes de la DEA. Durante los encuentros, se planteó la opción de que cooperen con la justicia estadounidense a cambio de reducción de penas o beneficios carcelarios.
Aunque no se alcanzaron acuerdos formales, la reunión fue vista como un primer acercamiento para medir su disposición a convertirse en colaboradores judiciales.
Vínculos internacionales de alto calibre
De acuerdo con la DEA, Gamboa actuaba como coordinador del Cártel del Golfo en Costa Rica, con nexos directos con el Clan del Golfo en Colombia y el Cártel de Sinaloa en México.
Incluso, en 2019, fue designado como representante legal de Nicolás Maduro en Costa Rica. Para EE. UU., el mandatario venezolano lidera el Cártel de los Soles, organización acusada de exportar toneladas de cocaína a Norteamérica.
Aliados en Costa Rica
A nivel nacional, Gamboa mantenía una relación directa con Pecho de Rata, quien abastecía cocaína a Alejandro Arias Monge, alias Diablo, considerado el criminal más buscado en Costa Rica.

El exmagistrado también defendió legalmente a otros reconocidos narcos como Alejandro James Wilson, alias Turesky, Darwin González Hernández, alias Pancho Villa, y los colombianos Mario y Jair Estupiñán Montano, alias Pecueca.
Asimismo, se le vinculó con la violenta banda La H, integrada por los nicaragüenses Alexander y Guillermo Herrera Hernández, quienes operaban en Costa Rica con identidades hondureñas falsas.
Extradición cada vez más cerca
Con la precisión jurídica realizada por la Fiscalía de Texas, ya no existe impedimento legal para que Gamboa y sus socios sean enviados a EE. UU., donde enfrentarán cargos de asociación delictuosa vinculados al narcotráfico internacional.
Este caso se convierte en uno de los expedientes judiciales más sonados de los últimos años en Costa Rica, al involucrar a un exmagistrado de la Corte Suprema con conexiones directas en redes del crimen organizado de alcance global.
Fuente crhoy.com




