Un análisis del Observatorio de Comunicación Digital reveló que ambos candidatos concentran más de 200 mil menciones en redes sociales, aunque la mayoría son negativas. Facebook lidera como el principal espacio del debate político en Costa Rica.
La conversación política costarricense se está librando cada vez más en el terreno digital. Un estudio del Observatorio de Comunicación Digital de la Universidad Latina analizó más de 529 mil menciones entre el 1 de septiembre y el 19 de octubre de 2025, relacionadas con las candidaturas presidenciales, y reveló que Claudia Dobles y Álvaro Ramos son las figuras que concentran la mayor atención en redes.
Según el informe, Dobles, candidata de la Coalición Agenda Ciudadana (CAC), acumuló 106.949 menciones, mientras que Ramos, del Partido Liberación Nacional (PLN), alcanzó 101.672. Ambos se ubican en el grupo de alta visibilidad digital, superando a otros aspirantes como Fabricio Alvarado, Ariel Robles y Laura Fernández.
6 de cada 10 comentarios son negativos
El informe resalta que el 60% de las menciones sobre los principales candidatos tienen un tono adverso, marcado por burlas, críticas y memes. La polarización política domina las redes y los temas más frecuentes están ligados a corrupción, moralidad y vínculos partidarios.
En el caso de Claudia Dobles, los mensajes positivos se centraron en su perfil técnico, la inclusión de Andrea Centeno en su fórmula y su posicionamiento en encuestas. No obstante, también enfrentó más de 22 mil menciones negativas a raíz del video donde cuestionó a jerarcas de seguridad, además de críticas por la doble postulación y su relación con el PAC.
Por su parte, Álvaro Ramos destacó por su postura firme dentro del PLN y sus declaraciones sobre levantar la inmunidad del presidente Rodrigo Chaves, lo que generó comentarios favorables. Sin embargo, también fue blanco de críticas por un amparo contra su propio partido y un video viral donde aparece dormido durante una actividad del TSE.
Fabricio Alvarado, Ariel Robles y Laura Fernández: alta exposición, pero con críticas
El candidato Fabricio Alvarado (Nueva República) registró 90.459 menciones, en gran parte por la denuncia de abuso sexual en su contra, que generó el pico más alto de interacción digital en el periodo. Aunque recibió apoyo de su base, la conversación fue predominantemente negativa.
Ariel Robles (Frente Amplio), con 86.659 menciones, figura como un opositor visible, aunque su tono en redes divide opiniones. Las críticas aumentaron tras el lanzamiento de su campaña y su reacción ante la denuncia de Laura Fernández.
La candidata Laura Fernández (Partido Pueblo Soberano) obtuvo 77.025 menciones, impulsadas por el episodio del micrófono hallado en su oficina y su propuesta de restringir garantías constitucionales, generando tanto burlas como mensajes de respaldo.
El grupo de alta visibilidad lo completa Juan Carlos Hidalgo (PUSC), con 46.090 menciones, muchas derivadas de un video donde la diputada Leslye Bojorges lo comparó con un “perro de yeso” y de disputas internas en su partido.
Facebook domina la conversación política
El informe revela que Facebook concentra el 58% de la conversación política nacional, seguido por sitios de noticias, TikTok y X (antes Twitter). En cambio, Instagram y YouTube representan un porcentaje menor de interacción.
La Universidad Latina aclara que el análisis, realizado con herramientas de Social Listening SoundCheck y Mention, no constituye una encuesta de opinión, sino una radiografía del comportamiento de los costarricenses en la web pública, incluyendo redes sociales, blogs y medios digitales. Además, se excluyeron mensajes de cuentas identificadas como “troles digitales”, que representaban un 16,5% del total analizado.
Conclusión: la política se libra más en redes que en plazas
El estudio concluye que la campaña rumbo a las elecciones de 2026 está marcada por la confrontación digital, donde los escándalos, emociones y memes moldean la percepción pública más que los debates tradicionales.
“La disputa electoral se libra más en redes que en plazas”, resume el documento, reflejando cómo la conversación digital se ha convertido en el verdadero termómetro de la política costarricense.




