La final del Torneo Apertura 2025 dejó imágenes poco habituales en el fútbol nacional: los jugadores del Deportivo Saprissa debieron abandonar el estadio Alejandro Morera Soto escoltados por la Fuerza Pública y en busetas, tras una espera de más de una hora dentro del camerino visitante.
La noche del 20 de diciembre del 2025 no terminó únicamente con la celebración rojinegra. Luego de caer 3-1 ante Liga Deportiva Alajuelense, resultado que le dio el título del Torneo Apertura 2025 a los manudos, el Deportivo Saprissa enfrentó una situación tensa y poco común al momento de retirarse del estadio.
Más de una hora encerrados en el camerino
Tras el pitazo final y en medio de un ambiente cargado en las afueras del Estadio Alejandro Morera Soto, el autobús que trasladó originalmente al plantel morado desde su hotel de concentración no pudo ingresar al reducto. La gran cantidad de aficionados concentrados alrededor del estadio hacía imposible una salida segura.
Cada intento de movimiento del plantel generaba insultos, gritos y presión por parte de seguidores erizos ubicados en las inmediaciones, lo que obligó a las autoridades a retrasar incluso la ceremonia de premiación, priorizando la seguridad de los futbolistas y el cuerpo técnico.
Plan especial de evacuación
Ante el riesgo evidente, la seguridad privada de Alajuelense coordinó con la Fuerza Pública un plan especial para evacuar al equipo visitante sin exponerlo a agresiones o incidentes mayores.
Luego de una larga espera, las autoridades dispusieron tres busetas oficiales para trasladar al plantel saprissista fuera del estadio. Previo a la salida, los alrededores del Morera Soto fueron acordonados para impedir el ingreso de más aficionados y garantizar un corredor seguro.
Los jugadores abordaron las unidades bajo fuerte resguardo policial, en una escena poco habitual en el fútbol costarricense, pero necesaria dadas las circunstancias.
Tensión visible entre los jugadores
Durante la espera en el camerino visitante, algunos futbolistas se mostraban visiblemente impacientes, conscientes de que la celebración en la gradería contrastaba con la incertidumbre que se vivía puertas adentro. Sin embargo, desde la organización se mantuvo una postura clara: no arriesgar la integridad física del plantel bajo ninguna circunstancia.
Las autoridades evitaron una salida improvisada que pudiera derivar en enfrentamientos directos con aficionados que aguardaban en las afueras del estadio rojinegro.
Reacciones tras la final
Pese al ambiente tenso posterior al partido, las declaraciones de los protagonistas se mantuvieron dentro de un tono mesurado y deportivo.
El defensor Kendall Waston, tras recibir la medalla de subcampeón, reconoció el golpe que significó la derrota:
“Estamos dolidos por no haber ganado la copa en este torneo. La verdad, duele no ganar. Queremos seguir levantando copas, pero el campeonato es justo y merecido para Alajuelense”.
Por su parte, el técnico Vladimir Quesada apeló a la autocrítica y al aprendizaje de cara al próximo semestre:
“Unas veces se gana y otras se pierde. No estamos acostumbrados a perder, no nos gusta perder. Esto fue lo que nos tocó en este momento y lo aceptamos. Esperamos volver el próximo semestre con más fuerza. Creo que fue una buena temporada, pero no logramos lo que queríamos”.
Un cierre de torneo marcado por la seguridad
Aunque el título quedó en manos manudas, el cierre de la final del Apertura 2025 dejó sobre la mesa un tema recurrente en el fútbol nacional: la gestión de la seguridad en partidos de alto riesgo.
La salida del Saprissa en busetas de la Fuerza Pública no pasó desapercibida y se convirtió en una de las imágenes más comentadas de la noche, evidenciando que, más allá del resultado deportivo, la seguridad de los protagonistas debe prevalecer siempre.
Datos clave del incidente
- Fecha: 20 de diciembre de 2025
- Competencia: Final Torneo Apertura 2025
- Marcador: Alajuelense 3 – Saprissa 1
- Tiempo de espera: Más de una hora en camerino
- Medida aplicada: Evacuación en busetas de Fuerza Pública




