El fuerte movimiento sísmico percibido este viernes 9 de octubre en Costa Rica dejó una sensación inesperada en numerosas personas: en vez de una sacudida repentina, sintieron que el piso se balanceaba lentamente, como si estuvieran mareadas. Aunque esa percepción puede resultar inquietante, tiene una explicación relacionada con la manera en que viajan las ondas sísmicas.
Walter Jiménez, especialista del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (OVSICORI), explicó en una entrevista con Noticias Repretel que la distancia entre el epicentro y los lugares donde se percibe el temblor influye en el tipo de movimiento que siente la población.
¿Por qué el temblor se sintió como un mareo?
Según la explicación ofrecida por Jiménez, cuando las ondas sísmicas recorren una distancia considerable, el movimiento que llega a ciertas zonas puede percibirse como una oscilación lenta y prolongada. Para algunas personas, esto se traduce en la impresión de que el suelo se mece de un lado a otro.
En el caso del sismo de este viernes, cuyo epicentro se situó preliminarmente en Panamá, la distancia ayuda a comprender por qué parte de la población costarricense describió una sensación de balanceo en lugar de un golpe seco. La percepción también puede variar de una zona a otra por las características del suelo, del edificio y del propio movimiento sísmico.
No significa necesariamente que la persona tenga un problema de salud: durante el temblor, el aparente mareo puede ser simplemente la manera en que el cuerpo percibe el desplazamiento del entorno. Sin embargo, sentir vértigo o inestabilidad después de que todo dejó de moverse es una situación distinta que merece atención según su intensidad y duración.
¿Es lo mismo sentir que el suelo se mueve que tener vértigo?
No exactamente. Durante un sismo, la sensación de vaivén puede corresponder a un movimiento real del suelo o del edificio. El vértigo, en cambio, suele describirse como la impresión de que uno mismo o el entorno gira cuando no está ocurriendo ese desplazamiento.
La respuesta del equilibrio involucra el oído interno, la vista y la información que reciben músculos y articulaciones. Después de un episodio sísmico intenso, algunas personas también pueden experimentar inestabilidad, náuseas o la impresión de que la tierra continúa temblando.
Esta reacción ha sido estudiada científicamente. Una investigación sobre los terremotos de Kumamoto, Japón, publicada en PLOS ONE, encontró reportes de mareo posterior al sismo y asociaciones con factores como ansiedad, antecedentes de mareo por movimiento y molestias del oído. Estos hallazgos no permiten diagnosticar individualmente a quienes sintieron mareos hoy, pero muestran que el fenómeno existe y que sus causas pueden ser variadas.
¿Qué hacer si todavía siente mareo después del temblor?
Si el movimiento ya terminó y persiste una sensación de inestabilidad, lo prudente es ubicarse en un lugar seguro, sentarse si es necesario y evitar caminar apresuradamente, subir escaleras o conducir mientras continúe el mareo. Respire con calma y manténgase atento a posibles réplicas.
Si presenta mareo intenso, desmayo, dolor de pecho, dificultad para hablar, debilidad en un lado del cuerpo o problemas importantes para caminar, busque atención médica urgente. En Costa Rica, ante una emergencia puede llamar al 9-1-1. Un mareo persistente o recurrente, incluso sin esos signos, justifica una valoración profesional.
Evite asumir que todos los síntomas se deben al temblor. La deshidratación, las alteraciones de presión arterial y otras enfermedades también pueden causar mareo y requieren evaluación cuando corresponda.
¿Qué recomienda hacer si se presenta una réplica?
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) recomiendan, durante un terremoto, agacharse, cubrirse la cabeza y el cuello y sujetarse a una mesa o escritorio resistente. Si está dentro de un edificio, normalmente es más seguro permanecer bajo protección que correr hacia la salida mientras el suelo se mueve.
Una vez terminado el movimiento, observe el entorno y manténgase alejado de vidrios rotos, cables caídos y estructuras visiblemente dañadas. Quienes se encuentren en zonas costeras deben seguir las instrucciones oficiales ante cualquier aviso de tsunami o señal de peligro.
Revise su vivienda y su plan de emergencia
Los sismos también recuerdan la importancia de inspeccionar la vivienda con precaución. Si detecta grietas estructurales nuevas, daños en columnas, desprendimientos o señales de una fuga de gas, aléjese del área de riesgo y solicite orientación técnica antes de volver a ingresar.
Si su vivienda tiene seguro de hogar o cobertura contra terremotos, revise las condiciones de la póliza y los procedimientos para documentar posibles daños: las coberturas, exclusiones y deducibles varían según el contrato. No ingrese a una edificación insegura solo para tomar fotografías.
También conviene contar con un plan familiar de evacuación, revisar la ubicación de los objetos pesados y tener accesibles los números de emergencia. La prevención reduce riesgos, independientemente de la magnitud de un próximo movimiento.
¿Quiere saber por qué se sintió diferente?
La explicación de OVSICORI ayuda a resolver una duda que dejó el temblor: un movimiento largo y oscilatorio puede percibirse como mareo sin que eso signifique que no ocurrió un sismo fuerte. La sensación personal no sustituye las mediciones instrumentales ni los reportes oficiales sobre magnitud, profundidad y localización del epicentro.
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Para más detalles sobre el movimiento reciente, consulte las actualizaciones del OVSICORI y las autoridades nacionales. También puede ampliar las recomendaciones de seguridad en la guía oficial de los CDC y leer la investigación científica sobre mareo después de terremotos.
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