La transformación digital de las aulas avanza, pero todavía enfrenta una brecha importante. Un informe del Ministerio de Educación Pública (MEP) señala que el 86,89% de las escuelas del país aún no alcanza una integración madura de la tecnología en los procesos de enseñanza y aprendizaje.
El diagnóstico evaluó cerca de 3.000 direcciones de centros educativos y más de 6.000 docentes como parte del seguimiento al Programa Nacional de Formación Tecnológica.
La tecnología todavía se usa de forma básica
Uno de los hallazgos centrales es que, en muchos centros, las herramientas digitales se utilizan principalmente para sustituir funciones tradicionales: proyectar contenidos, elaborar materiales o gestionar procesos administrativos.
El reto está en pasar de usar dispositivos como apoyo a incorporarlos de manera más profunda en metodologías que ayuden a desarrollar competencias digitales, creatividad, investigación y nuevas formas de aprendizaje.
Hay diferencias importantes entre regiones
El informe también refleja contrastes territoriales. Regiones como Occidente y la Peninsular registran niveles de ejecución superiores al 84%, mientras que San Carlos y Sulá apenas superan el 53%.
Esto evidencia que la brecha no depende únicamente de contar con computadoras o conexión a Internet. También influyen la infraestructura disponible, las directrices institucionales y la capacitación continua del personal docente.
Equipos por sí solos no resuelven el problema
El MEP advierte que entregar tecnología no garantiza automáticamente mejores resultados educativos. Para que el cambio tenga efecto, los centros necesitan formación pedagógica, acompañamiento y una estrategia clara sobre cómo aprovechar los recursos digitales dentro del aula.
El estudio coloca nuevamente sobre la mesa un tema clave para el sistema educativo costarricense: la inversión en conectividad y dispositivos debe ir acompañada de capacitación para que la tecnología deje de ser únicamente una herramienta de apoyo y se convierta en parte real del proceso de aprendizaje.




