La cantante y emprendedora Jafet Jerez explicó con detalle cuáles son los gastos que están poniendo bajo presión financiera a sus dos pupuserías en Costa Rica, ubicadas en Guadalupe y Moravia.
Según relató, el problema no es únicamente el costo de preparar cada producto, sino la suma de obligaciones fijas que debe asumir mes a mes para mantener los negocios operando y en regla.
Planillas, Caja, alquileres e impuestos presionan el negocio
Entre los principales gastos que enumeró aparecen las cargas patronales de la CCSS, salarios, alquileres, electricidad, internet, ingredientes, insumos, patentes, obligaciones con Hacienda e IVA.
Jerez señaló que, por cada persona contratada a tiempo completo, el patrono debe asumir una carga adicional significativa en aportes sociales. Ese costo se mantiene incluso cuando las ventas bajan, lo que reduce el margen disponible para cubrir el resto de las obligaciones.
A ese panorama se suman los gastos de operación de dos locales comerciales, cada uno con compromisos que deben pagarse independientemente del nivel de ventas registrado durante el mes.
“Los números ya no dan”, explicó la empresaria
La emprendedora aclaró que sus locales sí reciben clientes y generan ventas. El problema, según explicó, es que los ingresos actuales no alcanzan para cubrir todos los costos fijos.
En los últimos meses ha intentado recortar gastos y ajustar la operación, pero hay rubros que no puede eliminar, como las obligaciones con la Caja Costarricense de Seguro Social, impuestos y alquileres.
Para cualquier pequeño negocio, este tipo de estructura puede convertirse rápidamente en un problema de flujo de caja: aunque exista movimiento de clientes, si los ingresos no cubren salarios, cargas sociales, servicios, inventario e impuestos, el negocio empieza a perder capacidad para sostenerse.
La segunda sucursal representó una fuerte inversión
Jerez mantiene dos establecimientos dedicados a la venta de pupusas. El segundo local, en Moravia, abrió aproximadamente seis meses atrás y fue financiado con ahorros acumulados durante años de trabajo.
La expansión representó una apuesta importante para hacer crecer el emprendimiento, pero también aumentó los compromisos mensuales de la operación.
La empresaria ha explicado públicamente que está atravesando uno de los momentos más difíciles desde que inició el negocio y que necesita mejorar las ventas para evitar que la situación financiera se vuelva insostenible.
El caso refleja una realidad común entre pequeños negocios
Más allá de la situación particular de Jerez, su explicación pone sobre la mesa un problema frecuente entre emprendedores: vender no siempre significa ganar dinero.
Un negocio puede tener clientes y movimiento constante, pero si sus costos operativos crecen más rápido que sus ingresos, el margen termina desapareciendo. Entre los gastos más difíciles de reducir suelen estar salarios, cargas sociales, alquileres, servicios públicos, impuestos y proveedores.
Ese escenario obliga a muchos comercios a revisar precios, horarios, personal, promociones y ubicación para intentar recuperar rentabilidad sin afectar demasiado la experiencia de sus clientes.
Jafet Jerez apuesta por levantar las ventas
La cantante ha hecho un llamado a quienes conocen su emprendimiento para que visiten sus locales y apoyen el negocio mediante compras, en lugar de donaciones.
También ha probado promociones y otras estrategias para atraer más público. Su objetivo, según ha explicado, es aumentar el volumen de ventas lo suficiente para cubrir los gastos y mantener los puestos de trabajo vinculados a sus pupuserías.
La situación todavía está en desarrollo y dependerá de la capacidad del negocio para aumentar ingresos y reducir la presión de sus compromisos mensuales.




