Ahorrar sigue siendo una meta importante para la mayoría de los hogares costarricenses, pero llevarla a la práctica resulta mucho más difícil. Una encuesta aplicada a 1.200 personas adultas residentes en Costa Rica encontró que más del 90% considera importante guardar dinero, aunque solo cerca de la mitad logra hacerlo de forma constante.
El estudio, denominado “El Ecosistema Financiero del Hogar costarricense”, fue patrocinado por la Oficina del Consumidor Financiero (OCF) y las entrevistas se realizaron por teléfono entre junio y julio de 2026.
Ingresos, imprevistos y deudas frenan el ahorro
El principal obstáculo es el dinero disponible. Un 71% de las personas consultadas dijo que ahorraría si tuviera mayores ingresos.
Los gastos inesperados también pesan: un 51% afirmó que los imprevistos terminan afectando sus planes de ahorro. Además, un 47% reconoció que el pago de deudas limita su capacidad para guardar dinero.
¿Cuánto logran ahorrar quienes sí pueden?
Entre los hogares que consiguen mantener el hábito, la mayoría destina entre 5% y 10% de sus ingresos mensuales al ahorro.
Las principales razones para hacerlo están vinculadas con el futuro: un 28% ahorra pensando en la vejez y otro 28% busca contar con un fondo para atender emergencias.
No todos los hogares están en la misma situación
La encuesta agrupó a los hogares según sus condiciones financieras. Los llamados “ahorradores consolidados” representan un 20,6% y más del 83% de ese grupo mantiene el hábito de ahorrar.
Otro 20,2% fue clasificado como “organizados bajo presión”; pese a tener presupuestos más ajustados, tres de cada cuatro consiguen guardar dinero.
Los “aspiracionales al ahorro” representan un 27% y están compuestos principalmente por personas jóvenes que valoran el ahorro, aunque solo un 38% lo practica actualmente.
En la situación más complicada están los “vulnerables financieros”, equivalentes al 32,2% de los hogares. En ese segmento se concentran menores niveles de empleo e ingresos y apenas dos de cada diez personas logran ahorrar.
El reto va más allá de la disciplina
Los resultados muestran que la capacidad de ahorro no depende únicamente de la voluntad. Los ingresos disponibles, las obligaciones financieras y los gastos inesperados condicionan de manera directa cuánto puede separar un hogar cada mes.




