Una catástrofe de enormes proporciones golpea el Himalaya. Más de 1.000 personas han muerto en Nepal después de las inundaciones repentinas que arrasaron comunidades y dejaron miles de desaparecidos.
La agencia de desastres de Nepal informó este martes que contabilizaba 1.003 fallecidos y 3.916 personas desaparecidas. Entre quienes todavía no han sido localizados figuran cientos de extranjeros.
Rescatistas buscan entre lodo y escombros
Equipos acompañados por perros de búsqueda trabajan entre rocas, barro y estructuras destruidas en la zona fronteriza entre Nepal y China. Las carreteras destruidas y los deslizamientos mantienen aisladas varias comunidades, complicando el acceso de los equipos de emergencia.
Más de 11.000 personas habían sido rescatadas, mientras las autoridades intentan llegar a sectores remotos donde todavía no se conoce la magnitud completa de los daños.
Realizan entierros masivos
En Katmandú comenzaron entierros de víctimas mientras las autoridades conservan muestras de ADN y otros datos que permitan identificar posteriormente los cuerpos que aún no han podido ser reconocidos.
También existe preocupación por trabajadores vinculados a proyectos hidroeléctricos que podrían haber quedado atrapados en túneles afectados por la emergencia.
El desastre ocurrió el 26 de agosto y afectó también territorio chino, donde las autoridades han reportado fallecidos y cientos de desaparecidos. La magnitud del evento ha reavivado la discusión internacional sobre los riesgos asociados al retroceso de glaciares y los fenómenos extremos en la región del Himalaya.



