El director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Michael Soto, advirtió ante Corte Plena que los recortes presupuestarios previstos para 2027 podrían comprometer seriamente la capacidad operativa de la policía judicial frente al crimen organizado.
Soto cuestionó el escenario con una frase que resumió su preocupación: “¿Qué será, que vamos a tener que usar piedras contra el crimen organizado?”. La advertencia se dio al explicar que la institución enfrenta reducciones que afectarían desde municiones y chalecos antibalas hasta vehículos, tecnología y personal especializado.
Recorte creció hasta ₡8.654 millones
Según expuso el jerarca, el ajuste comenzó con una reducción de ₡942 millones, luego pasó a ₡3.053 millones y actualmente alcanza ₡8.654 millones. Soto señaló que, de mantenerse la tendencia, el impacto podría aumentar en los próximos años.
Entre los principales riesgos mencionó la falta de suficientes fusiles y municiones para enfrentar estructuras criminales, además del vencimiento de 342 chalecos antibalas en 2027 y más de 1.000 en 2028.
Vehículos, tecnología y labor forense también quedarían afectados
El OIJ también advirtió que la flotilla vehicular podría deteriorarse por falta de mantenimiento y repuestos, mientras que herramientas tecnológicas utilizadas para investigaciones podrían dejar de operar si no se renuevan licencias y sistemas.
En el área forense, la reducción de recursos podría afectar la compra de reactivos, equipos para análisis de sangre, pruebas de ADN y kits utilizados en la atención de víctimas de delitos sexuales.
Más de 800 plazas están vacantes
Soto indicó además que el Organismo acumula más de 800 plazas vacantes en condición de interinato y enfrenta dificultades para retener personal especializado. La preocupación también alcanza a médicos forenses, donde existe un déficit de profesionales.
El propio Poder Judicial ha reconocido que el presupuesto 2027 se ajustó a restricciones impuestas por Hacienda y que varias necesidades operativas quedaron sin financiamiento, entre ellas vehículos, tecnología y plazas para el OIJ.




