El extraditable Celso Gamboa Sánchez, exmagistrado y exministro de Seguridad, volvió a sacudir la opinión pública con explosivas declaraciones sobre el narcotráfico en Costa Rica. En una entrevista con Noticias Repretel, aseguró que el ingreso de cocaína a territorio nacional es ahora “facilísimo”, debido al debilitamiento de puestos clave del Servicio Nacional de Guardacostas.
Según Gamboa, el cierre de estaciones en puntos estratégicos como Bahía Drake y Sixaola abrió las puertas para que el narcotráfico opere con mayor libertad en el país, poniendo en riesgo la seguridad nacional y la imagen internacional de Costa Rica.
“Meter droga a Costa Rica es facilísimo”
El exfuncionario, quien enfrenta un proceso de extradición a Estados Unidos, fue tajante:
“Es fácil meter droga a Costa Rica, claro que sí. Guardacostas está comprado por el narco. ¿No quitaron a Guardacostas de Bahía Drake en el sur? ¿No se han dado cuenta de lo que está pasando? El Poder Ejecutivo ha quitado puestos estratégicos de la vigilancia marítima para facilitarle el trabajo a los narcotraficantes”.
Estas palabras generan especial polémica porque provienen de alguien señalado por la DEA como supuesto enlace con el Cartel de Sinaloa y el Cartel del Golfo.
Investigaciones de la DEA: un historial oscuro
De acuerdo con documentos de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA), Gamboa no solo conoce de cerca el funcionamiento del narcotráfico en la región, sino que habría sido parte activa en su expansión.
En setiembre de 2023, la DEA lo grabó en un encuentro con dos supuestos socios —quienes resultaron ser informantes confidenciales— donde aseguraba que el Gobierno le concedía acceso para el ingreso de cargamentos de cocaína a Costa Rica.
El expediente detalla que el exmagistrado se jactaba de haber sido comisionado antidrogas, director de Inteligencia y ministro de Seguridad, cargos que le habrían dado contactos suficientes para permitir la operación de carteles internacionales en aguas costarricenses.
La ruta del Caribe y el Pacífico
En esa misma reunión, Gamboa aseguró que la droga podía entrar sin problemas por el Caribe sur o el Pacífico sur, zonas donde históricamente han sido interceptados cargamentos millonarios en lanchas rápidas y pesqueros adaptados.
El Caribe resulta estratégico: solo en 2021 se registraron cerca de 100 alertas de embarcaciones cargadas de cocaína y marihuana en esa franja marítima.
El papel de Manuel Jiménez Steller
Las declaraciones de Gamboa coincidieron con las decisiones del viceministro de Unidades Especiales de Seguridad Pública, Manuel Jiménez Steller, quien ordenó en 2023 el retiro del grupo élite del Guardacostas en Sixaola y Bahía Drake.
Estas decisiones han generado fuertes cuestionamientos, ya que ambas zonas son claves para frenar la entrada de droga. En el caso de Sixaola, por ejemplo, se ubican propiedades vinculadas a Edwin Danney López Vega, alias Pecho de Rata, señalado por la DEA como un operador narco de alto nivel.
Acusaciones de traición y nexos con carteles
El informe de la DEA también detalla que Gamboa habría traicionado a dos de sus socios, entregando información a las autoridades estadounidenses que permitió la captura y extradición de una célula criminal conocida como Los Hondureños o La H, que operaba en Limón.
La agencia lo identifica como un actor clave en la logística del Cartel del Golfo en Centroamérica, con conexiones en Guatemala, Honduras, Panamá y Colombia, además de vínculos con el Cartel de Sinaloa.
Narcotráfico y política: un cóctel explosivo
Las revelaciones de Gamboa apuntan a una posible infiltración del narcotráfico en estructuras del Estado costarricense. Él mismo aseguró tener contactos dentro del gobierno que facilitarían el paso de droga, lo que alimenta la preocupación sobre la fragilidad institucional ante el crimen organizado.
Costa Rica, que históricamente se percibía como un país seguro y estable, se ha convertido en los últimos años en un puente clave para el tráfico de cocaína hacia Estados Unidos y Europa.
Impacto en la imagen internacional
Que un exmagistrado asegure públicamente que “meter droga en Costa Rica es facilísimo” tiene un efecto devastador en la reputación del país.
Estados Unidos ya había advertido sobre el uso del puerto de Moín y el Caribe sur como rutas del narcotráfico. Ahora, con estas declaraciones, se refuerza la percepción de que Costa Rica podría estar cediendo terreno al crimen organizado por falta de controles efectivos.
Claves que dejan las declaraciones de Gamboa
- El cierre de puestos de Guardacostas en Drake y Sixaola debilitó la vigilancia marítima.
- La DEA lo señala como enlace con carteles mexicanos y colombianos.
- Asegura que tiene contactos en el gobierno para facilitar operaciones narco.
- Costa Rica corre el riesgo de consolidarse como puente del tráfico internacional de cocaína.
- El Caribe sur y el Pacífico son rutas cada vez más vulnerables.
¿Y ahora qué?
El caso de Celso Gamboa deja más preguntas que respuestas. ¿Cómo es posible que un exmagistrado que ocupó altos cargos en seguridad hoy figure como extraditable por narcotráfico? ¿Hasta qué punto las decisiones políticas en torno a la seguridad marítima benefician a estructuras criminales?
Lo cierto es que sus palabras ponen presión sobre el Gobierno, la Asamblea Legislativa y los organismos de control, que deberán demostrar con acciones que Costa Rica no está al servicio del narcotráfico internacional.
Esta nota se generó tomando como fuente Noticias Repretel y el diario CRhoy.com




