Los comercios que almacenen o vendan productos importados sin documentación que permita demostrar su ingreso legal al país podrían enfrentar un cierre de diez días naturales.
La medida forma parte de una propuesta para reformar la Ley General de Aduanas y busca fortalecer los controles sobre mercancías cuyo origen o ingreso al país no pueda acreditarse.
¿Cuándo podría aplicarse el cierre?
La propuesta plantea sancionar establecimientos cuando no cuenten con los documentos aduaneros correspondientes o no puedan demostrar que adquirieron legalmente la mercancía dentro del mercado nacional.
Además del cierre temporal, también se contempla el decomiso de productos y la aplicación de multas. La sanción administrativa se utilizaría en casos que no reúnan las condiciones para ser considerados delito de contrabando.
Para ejecutar el cierre, las autoridades aduaneras podrían coordinar con la Policía de Control Fiscal y mantener el establecimiento sellado durante el periodo establecido.
Trabajadores conservarían salario
El cierre no eliminaría las obligaciones laborales del patrono. Durante esos días, el empleador tendría que continuar pagando salarios y demás cargas correspondientes.
Además, ese periodo no podría utilizarse para obligar a los trabajadores a tomar vacaciones.
La iniciativa todavía debe superar el proceso legislativo, por lo que la medida no está vigente actualmente. Su discusión interesa especialmente a importadores, comercios y pequeñas empresas que manejan productos provenientes del exterior.




